Inmaculada Molinero Portillo (izquierda) Alba Redondo Redondo (derecha)

“INCLUSIÓN, AUTONOMÍA Y EMPODERAMEINTO”

Damos voz a la finalización de los Programas de Itinerarios de Inserción Sociolaboral para Personas en situación o riesgo de Exclusión Social realizados en Aranda de Duero y en Huerta de Rey denominados “Inclusión, autonomía y empoderamiento”, financiados por la Junta de Castilla y León, a través del Fondo Social Europeo.

 

En Aranda de Duero es el segundo año consecutivo en la realización de este proyecto, basándonos en la aceptación que tuvimos en el año 2020 nos pusimos en contacto con la sección de exclusión de la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León para proponer la idea de focalizar el proyecto en la zona rural, poniendo todas las miradas en Huerta de Rey y su comarca.

Una vez nos concedieron el desarrollo de los proyectos desde la Gerencia de Servicios Sociales, desde la propia sección de exclusión nos facilitaron personas o bien perceptoras o beneficiarias de Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC),  a las que entrevistamos para valorar si era viable su participación, y también si estaban interesadas en ser atendidas. A la vez realizamos entrevistas de las personas con las que ya habíamos tenido un contacto previo desde otros programas de nuestra entidad, o derivadas en la zona de Huerta por el CEAS de esta localidad.

Ambos proyectos se iniciaron el 2 de noviembre de 2021 y finalizaron el 31 de mayo de 2022. En Aranda de Duero se ha contado con 14 participantes, de los cuales 7 eran perceptores de Renta Garantizada de Ciudadanía. Por otro lado, en Huerta de Rey se ha contado con 13 participantes de las cuales tan sólo una persona era perceptora de Renta Garantizada de Ciudadanía.

 

Durante este periodo se han realizado 3 fases diferenciadas:

  • Fase 1. Orientación Laboral: la orientación laboral se realiza a través de sesiones individuales con cada participante. Supone una toma de contacto entre la persona y el técnico cuya misión es que ambos se conozcan y así recoger las necesidades detectadas de la persona. El itinerario se va adaptando a cada participante, se puede ir modificando dependiendo de las necesidades de cada uno.
  • Fase 2. Formación Grupal: en esta fase se juntan todos los participantes para trabajar cuatro módulos generales marcados por la Gerencia, siendo estos: Formación para el empleo, Prevención de Riesgos Laborales, Sensibilización Medioambiental e Igualdad de Oportunidades. Finalizando con uno específico propuesto por la entidad basándonos en las oportunidades de empleo de cada zona. En Aranda se optó por realizar un taller de reponedor de supermercado complementándolo con el carnet de carretillero mediante una subcontrata (Centro Técnico de Conductores). Y en Huerta se realizó un módulo de Asistencia Personal y Cuidados en el entorno. En base a la empleabilidad de dos participantes se les dio la oportunidad de realizar el carnet de carretillero junto con los participantes de Aranda.
  • Fase 3. Seguimiento: Durante esta fase se continua con el seguimiento individual de los participantes, orientado a la presentación de candidaturas, acompañamiento durante procesos de selección, gestión de ofertas, a la vez cumplimentando esta atención con visitas a empresas, charlas de profesionales y recursos que pueden aportar conocimientos/experiencias de cara a la inserción laboral de los participantes.

 

Durante todo el desarrollo del proyecto se cuenta con espacios de coordinación tanto de personal técnico del proyecto como con los recursos comunitarios de la zona, para establecer unas líneas comunes de trabajo con los participantes de los itinerarios personalizados. Además, se busca crear una red generadora de oportunidades de empleo con el tejido empresarial de la zona.

 

Los Programas de Itinerarios de Inserción Sociolaboral para Personas en situación o riesgo de Exclusión Social han sido llevados a cabo en Aranda de Duero por la Técnico de Inserción Laboral, Alba Redondo Redondo y en Huerta de Rey por la Técnico de Inserción Laboral, Inmaculada Molinero Portillo y ambos coordinados por la Responsable del Servicio de Empleo, Patricia Muñoz Ribate.

 

Fdo. Alba Redondo Redondo e Inmaculada Molinero Portillo, Técnicos de Inserción Laboral.

 

“Cada persona somos diferente y ahí está la magia”

Mayo de 2017. Una formación sobre asistente personal me ofrecía la oportunidad de conocer la Asociación Salud Mental Aranda.

2021. Después de 4 años compaginando mi trabajo con el estudio de la carrera de psicología me asalta una duda. ¿Y ahora? ¿Dónde te ves realizando las prácticas? ¿Hacia dónde viramos el barco y en qué eje dentro de la psicología quieres desarrollarte como profesional?

Poco tarde en pensar en que Salud Mental Aranda era el sitio, en el mismo sitio en el que había estado años atrás realizando esa primera formación.

Tan fácil como hablar con Alba Ortiz, la psicóloga del centro, una pequeña reunión y toda la intención en ayudarme en esta parte de mi formación.

Al poco tiempo comencé y pese a que los primeros días siempre es más difícil, hasta que conoces la entidad, compañeros y personas con las que se trabaja…a mí me lo pusieron bien fácil.

¡Sincronizamos la agenda, ajustamos tiempos y comenzamos una nueva experiencia!

Y pese a que parecía largo aquí estoy, escribiendo esto en mi última semana con la entidad. Han sido 7 meses en donde he aprendido mucho sobre la Salud Mental, pero sobre todo he aprendido a cambiar esos estigmas, prejuicios y creencias que muchos tenemos sobre lo que es la salud mental.

Dentro de la Asociación se me ha dado la oportunidad de crecer profesionalmente, he aprendido y he realizado diferentes acciones como por ejemplo llevar a cabo sesiones con nuevas personas que demandan un servicio psicológico; la observación de casos; el trabajo con familiares tanto en adultos como en el proyecto infanto juvenil…Todo ello con supervisión obviamente, pero todo ello también con mucha apertura. He podido llevar a cabo muchas acciones sola, organizar mi agenda, tener mis propios casos y sentirme desde muy pronto una compañera más. Gracias a ello, el aprendizaje no ha sido solo profesional. Personalmente me llevo unas competencias mucho más trabajadas. La mejora y el desarrollo eficiente de nuestra salud mental pasa por escucharnos, empatizar con el de al lado y sobretodo no juzgar nunca.

He podido aprender de todos y cada uno de los casos con los que he trabajado, ya sea a nivel grupal o individual, y es que la salud mental es un campo en donde cada persona es un mundo. Cada persona somos diferente y ahí está la magia. No hay rutina, eres versátil y flexible. Aprendes a adaptarte y cada situación es única.

Después de 7 meses me voy con una sensación extraña. Desconozco si Salud Mental Aranda se volverá a cruzar en mi camino como ya lo hizo años atrás, solo sé que no suena a un adiós.

Por último, quería aprovechar este espacio para darte las gracias a ti. Posiblemente seas uno de los trabajadores de la asociación, y con suerte hasta nos habremos cruzado un par de días por los despachos. Gracias por ponérmelo fácil.

Gracias a ti, posiblemente familiar que acude o conoce el centro, que apoya y de manera voluntaria ayuda a que la asociación y el reconocimiento de la salud mental cada vez esté más consolidado en Aranda y la Ribera.

Y sobre todo gracias a ti, tú que como usuario o participante trabajas diariamente para que tu salud mental prime por encima de todas las cosas. Gracias por tu valentía, por tu trabajo y por dejarnos ayudar.

Seguimos.

 

Fdo: Maria Martínez Arauzo

PROYECTO JULIA

En Febrero comenzaba nuestro recorrido por este camino llamado Proyecto JULIA que hemos realizado en Roa. Los inicios no fueron fáciles, no nos conocíamos entre nosotras, cada una de un pueblo diferente, con una edad diferente y unas barreras que a veces todas nos autoimponemos. Por otra parte, no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar bajo el paraguas “mujeres con problemas de salud mental de la zona rural”, aunque no queramos, a veces nosotras mismas nos ponemos las etiquetas y las acompañamos de prejuicios. Nunca pensé que llegaríamos a conectar y compartir tanto.

Desde esta incertidumbre empezó nuestro camino. Un camino que ha hecho que en ciertos momentos tengamos que derrumbar cimientos que pensábamos que eran firmes en nosotras, pero que en vez de sostenernos, nos hacían empequeñecer.

Cada una de nosotras ha vivido a lo largo de su vida situaciones de desigualdad simplemente por el hecho ser mujer, a lo que hay que añadir problemas emocionales y vivir en un pueblo. Nuestras vidas no han sido fáciles, pero creemos firmemente que tenemos los mismos derechos que todo el mundo, que la igualdad no debería ser algo que pelear, sino que debería ser un derecho protegido y que para que las cosas cambien, tenemos que mantenernos unidas.

En este trayecto por Proyecto JULIA, hemos conocido los recursos de protección que tenemos las mujeres contra la desigualdad de género, la necesidad de caminar juntas en este proceso y de querernos libres. Nuestras conclusiones son que la educación es la base fundamental para conseguir la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, ya que nadie nace siendo machista sino que las tradiciones y los aprendizajes nos “obligan” a encajar en ciertos patrones; y que aunque la lucha es un proceso de desgaste, es mucho más fácil si luchamos todas juntas, apoyándonos unas a otras.

En este camino, también hemos descubierto nuestras muchas capacidades y fortalezas, y también hemos cambiado nuestra forma de actuar ante muchas cosas. Ahora nos sentimos más seguras de nosotras mismas, no dejamos las cosas “estar”, sino que hacemos lo que creemos que tenemos que hacer desde la calma y el respeto, no pasamos por alto ningún tipo de violencia hacia nosotras mismas ni hacia otras mujeres, y no permanecemos calladas. Podríamos decir que hemos perdido el miedo, y eso nos ha hecho más libres.

Ya no estamos solas, ahora somos parte de un grupo de mujeres valientes, fuertes, seguras, con menos miedos y complejos, más empoderadas, libres y felices. Nos llevamos de este gran grupo que hemos formado una gran sensación de pertenencia, amistad, convivencia, apoyo mutuo, autoconocimiento, estrategias para estar mejor, muchos aprendizajes y también mezcla cultural, incluidos intercambios de recetas de nuestros lugares de origen.

¿Quién nos iba a decir que esas mujeres que se sentaron a nuestro lado ese primer día y que estaban tan lejos, iban a estar ahora tan cerca?

 

Fdo. Mujeres participantes Proyecto JULIA 2022.

Apostando por el empleo

Esta semana hemos conocido la noticia que ha lanzado Federación Salud Mental Castilla y León, informando que a lo largo de 2021 desde el Programa de Itinerarios de Empleo del Movimiento Asociativo Salud Mental Castilla y León se han atendido a 1.317 personas y se han conseguido un total de 967 contratos.

Estos resultados han sido logrados por los 74 profesionales de apoyo en las áreas de empleo repartidos por toda la comunidad a través de las 11 asociaciones y las 18 delegaciones rurales que forman la Federación Salud Mental Castilla y León.

Centrándonos en nuestra comarca, tenemos que hablar de cinco chicas de empleo que desarrollan en Salud Mental Aranda, dos programas del Fondo Social Europeo de Itinerarios Personalizados de Inserción Sociolaboral para Personas con Discapacidad (FSE) y Jóvenes con Discapacidad (YEI).

Desde el programa de empleo buscamos apoyar y acompañar a la personas participantes en todas las fases relacionadas con el empleo, partiendo desde la adquisición de habilidades prelaborales hasta el apoyo durante la realización del trabajo conseguido. Para llegar a este fin ofrecen formación para el empleo, orientación laboral personalizada, gestión de ofertas y bolsa de empleo, y acompañamiento e intermediación en el proceso de incorporación al trabajo.

Han sido muchos los logros conseguidos a lo largo del año 2021 desde este programa:

  • 86 personas han sido atendidas en el servicio de empleo.
  • 42 personas han resultado contratadas en 104 contrataciones, siendo 57 de ellas en Empresa Ordinaria, 42 en Centros Especiales de Empleo y 5 contratos en Administración pública.
  • Se han llevado a cabo 24 formaciones dirigidas a los participantes, todas ellas enfocadas a mejorar su empleabilidad y sus habilidades sociolaborales.
  • Además se han realizado varias actividades de ocio orientadas al empleo, una de terapia con caballos y otra una visita a la población de Sepúlveda.
  • 23 personas han participado en visitas a empresas (Cecoga, Plantas Núñez, Vermiduero y Tonelería Duero)
  • Se ha colaborado con 77 empresas
Equipo técnico del servicio de Empleo
Equipo técnico del servicio de Empleo

Y la pregunta que nos planteamos es… ¿Qué retos nos hemos marcado para el 2022?

Tenemos previsión de continuar atendiendo a todas las personas que estén interesadas en participar en el programa y cumplan los requisitos de acceso al mismo:

  • Estar en situación de desempleo
  • Ser residente en Castilla y León
  • Estar en posesión del Certificado de discapacidad igual o superior al 33%.
  • En el caso del Programa para Jóvenes tener una edad comprendida entre los 16 y 30 años, y estar inscrito en el Sistema nacional de Garantía Juvenil

Además de seguir apostando por actividades grupales. Algunas de las actividades que están planificadas son:

  • Taller de competencias digitales
  • Taller de estimulación cognitiva
  • Taller de preparación de oposiciones
  • Taller de derecho laboral
  • Taller de portales de empleo
  • Curso de reponedor de supermercado
  • Curso de limpieza de inmuebles
  • Taller de Cv y procesos de selección
  • Visitas a Empresas
  • Charlas de personas externas
  • Terapia con caballos
  • Turismo urbano

 

¿Te interesa participar? Ponte en contacto a través del teléfono 947.54.60.80 Ext.4

 

Fdo. Celia Mínguez Sebastián, Técnico de Inserción Laboral

 

“MI EXPERIENCIA”

Llegó tercero de carrera y con ello las tan esperadas prácticas. Estuve informándome acerca de asociaciones que hubiera en la zona en la que vivo y de pronto vi “Salud Mental Aranda” y pensé, ¿Y si es allí en el primer sitio en el que te gustaría aprender?, pero claro, a la vez me decía a mí misma “Nunca te has replanteado nada que tenga que ver con la salud mental”, y fue en ese mismo momento en el que sin pensarlo dos veces, llamé.

Llamé con temor de que mi primera ilusión no obtuviese la respuesta que esperaba, pero todo fue fluyendo de forma magnífica. Cuando recibí un “Si” como respuesta, se me iluminaron los ojos y abracé más fuerte que nunca el sentimiento de ilusión.

Siempre hay gente que habla de forma positiva o negativa de sus experiencias en las prácticas, así que el primer día llevaba un cúmulo de emociones además de un nudo en la garganta y otro en el estómago. Estaba muy nerviosa.

Conforme fue pasando el día, cada vez iban desapareciendo más los nervios. Me sentí muy bien recibida tanto por los profesionales como por los participantes.

Desde el primer momento me explicaron cuáles serían mis funciones como futura educadora social dentro de esta asociación. Cada día iba aprendiendo un poco más la parte teórica e iba desarrollando ciertos aspectos de la práctica.

Según fueron pasando las semanas, las tareas que realizaba eran mayores. La comodidad que he encontrado ha sido un gran apoyo y motivación para esforzarme al máximo por aprender. Los técnicos se han portado conmigo de forma magnífica y los participantes, desde el primer día, he sentido que me han demostrado su cariño y aprecio además de confianza para apoyarse en mí también.

He sentido una evolución no solo profesional sino también personal. Me han dado la oportunidad de conocer cada uno de sus programas, participar en cada una de sus actividades y además desarrollar las mías propias. Desde el primer momento, me han ofrecido la oportunidad de exponer diversas ideas que yo puedo tener, y eso sin duda, es lo que también me hace conocerme poco a poco a mi, dentro de este bonito oficio.

Se me ocurren mil formas de agradecer la oportunidad que me han dado, pero si lo tuviese que decir de forma rápida sería la siguiente:

“Gracias por darme la oportunidad de formar parte de esa gran familia que sois. Gracias a todos los profesionales por enseñarme tantas cosas. Gracias a cada uno de los participantes porque gracias a todos vosotros me doy cuenta de muchas cosas. Y gracias en general por todo, por el trato, el aprendizaje y por mostrarme una parte más de mí que desconocía.”

 

Fdo. Alicia Benito Guerrero

LA IMPORTANCIA DE PEDIR AYUDA

 

En el año en el que la salud mental está en boca de todos, consideré oportuno formar parte de Salud Mental Aranda como voluntario y ver la realidad de aquellas personas que tienen la valentía de pedir apoyo psicológico.

 

Todas las personas hemos pasado por diferentes alteraciones físicas que nos han llevado al médico. Sin embargo, pese a que la gran mayoría también hemos tenido momentos en los que nuestra salud mental se ha visto mermada por diferentes causas, algunos no hemos sido lo suficientemente “valientes” como para pedir ayuda.

 

El mero hecho de pedir ayuda externa supone mostrar una vulnerabilidad que todos tenemos pero no queremos demostrar a los demás, es por eso por lo que etiqueto como valientes a quién acude a organizaciones como Salud Mental.

 

La salud mental engloba aspectos muy variados (cognitivos, emocionales, sociales,…) y no tenemos por qué conocerlos todos con exactitud. Entonces, ¿por qué en ocasiones tratamos de sobreponernos nosotros solos a problemas que desconocemos? Quizás la respuesta a esta pregunta esté relacionada con la creencia popular de que debemos de ser fuertes siempre ya que la “debilidad” es algo negativo.

 

La debilidad es una muestra de humanidad, ya que todos contamos con virtudes y defectos. El objetivo final de pedir ayuda a otras personas es poder unir las virtudes, conocimientos y experiencias de estas para hacer frente a nuestros problemas.

 

Considero que no es más inteligente el que más aguanta los golpes, sino el que pide ayuda para aprender a gestionarlos.

 

Fdo. Carlos del Álamo Pérez.

Rodando hacia nuevos retos

Hace unos días decidí que era un buen momento para  salir a patinar. Os voy a confesar que hace años que no usaba los patines y por eso  he perdido algo de práctica, pero reconozco que me lo pasé bien. Durante el paseo además de divertirme aprendí algo más que a mantenerme encima de ellos. Aprendí  que no tengo que tener miedo a tambalearme.

Seguro que sabéis lo que se siente cuando necesitas un salvavidas para salir a flote.

Bueno, pues ahí estaba yo, sobre los patines y bien pegada a una pared, agarrándome a ella con uñas y dientes por miedo a tambalearme y caer.

Me sentía agusto, aferrarme a la pared me daba seguridad. ¿Por qué iba a soltarme y relajarme si estando así sabía que no iba a perder el equilibrio?

Realmente no estaba disfrutando del paseo. En algunos tramos reduje la velocidad, incluso me senté en el suelo y en algún momento me solté de la pared, pero fue para agarrarme del brazo de alguien que sí sabía patinar. La sensación me gustaba, coger velocidad y poder deslizarme durante varios metros sin tener que frenar era emocionante y sólo tenía que  dejarme llevar. El único inconveniente era que dependía de ese brazo, pensaba que si me soltaba empezaría a temblar.

Durante unos segundos me paré a pensar y decidí intentarlo sola. Decidí salir de la zona de confort, soltar ese brazo, alejarme de la pared  y ver qué pasaba. Sabía que podía desequilibrarme e ir directa al suelo pero esa era la única manera de ver de qué era capaz por mí misma.

Es increíble hacer algo que pensabas que no eras capaz de hacer. Esa mezcla de excitación y miedo, ese “venga vamos” que te acelera el ritmo… es maravilloso descubrir que sí que puedes, que no se te da tan mal. Que el truco está en hacerlo con seguridad y confianza. Y así te das cuenta de que el miedo que sentías puede desaparecer de un plumazo si confías en ti misma.

Así que ¿sabéis lo que os digo? Que he decidido empezar este nuevo año con más ganas que nunca, intentando dejar mis miedos a un lado y descubriendo nuevas pasiones y retos.

¿Y vosotros?

“Mi primer día – Los Aslándticos”

https://www.youtube.com/watch?v=2rSPHdug6zE

 

Celia Górriz Sanz. Técnico de programas.

25 Personas participan en los Itinerarios de Inclusión Social

Desde 2012 en SALUD MENTAL ARANDA llevamos desarrollando dos Programas de Itinerarios Personalizados de Inserción Sociolaboral para Personas con Discapacidad (FSE) y Jóvenes con Discapacidad (YEI) financiados por el Fondo Social Europeo.

 

El pasado año 2020, iniciamos un nuevo Proyecto de Itinerarios de Inserción Sociolaboral para Personas en Situación o Riesgo de Inclusión Social. Se realizó en Aranda con el objetivo de dar atención a personas, que por no cumplir el requisito de tener un certificado de discapacidad, se estaban quedando fuera de los itinerarios que habitualmente veníamos desarrollando.

 

Este año 2021, se ha querido seguir apostando por este tipo de proyectos y por eso desde el pasado mes de octubre venimos trabajando en dos proyectos más de inclusión social, uno que se está desarrollando en Aranda y otro, como novedad, en la localidad de Huerta de Rey.

 

Estos dos proyectos se enmarcan dentro del Programa Operativo 2014 – 2020 cofinanciado por el Fondo Social Europeo y vinculado a la Red de Protección a las Familias de Castilla y León, con el objetivo de mejorar la empleabilidad de los participantes mediante un conjunto de apoyos que potencien sus capacidades para que puedan desarrollar su proyecto de vida.

 

Los resultados obtenidos con el primer itinerario de Inclusión Social desarrollado desde Diciembre de 2020 a Mayo de 2021 son los siguientes:

  • 15 personas han sido atendidas.
  • 6 participantes han resultado contratados en 8 contrataciones, siendo 1 de ellas en Empresa Ordinaria, 5 en Centros Especiales de Empleo y 2 contratos en Administración Pública.
  • El itinerario con cada participante ha contado de 200 horas totales, de las que 40 horas han sido de atención individual y 160 horas de atención grupal. Todas ellas dirigidas a mejorar su empleabilidad y sus habilidades sociolaborales, además de realizar una formación específica de limpieza de inmuebles.
  • Además 5 personas externas han colaborado con la entidad acercándose a impartirnos charlas sobre diferentes temas: procesos de selección de personal, emprendimiento, motivación y superación personal.
  • En cuanto a las empresas, durante el desarrollo del proyecto se contactó con 11 empresas de la comarca de diferentes sectores laborales, llegando a gestionarse 40 ofertas en total.

 

En cuanto a los proyectos de Inclusión social iniciados este mes de Noviembre, tenemos previsión de atender a 25 personas en total: 13 personas en Aranda y 12 personas en Huerta de Rey.

Con el desarrollo de estos dos nuevos itinerarios pretendemos dar una respuesta individualizada a las necesidades de cada persona en el ámbito de la orientación, formación y acompañamiento en su proceso de inserción; ofreciendo las herramientas  y apoyos necesarios para que la persona pueda integrarse en los sistemas de educación y formación o le permitan, mejorar sus oportunidades de empleo mediante diferentes actuaciones.

Estas actuaciones se van a realizar en tres fases:

 

  • Fase 1: Citas individuales con cada persona. Estas citas se realizarán semanalmente, y tienen como objetivo dar información, orientación y asesoramiento social y laboral a la persona.
  • Fase 2: Se iniciará la formación grupal, trabajando temas de habilidades sociales, organización del tiempo y la corresponsabilidad, la prevención de riesgos laborales, sensibilización medioambiental, formación e igualdad de oportunidades; además de incluir una formación específica que en el caso de Aranda se realizará de reponedor de supermercado incluyendo formación para carnet de carretillero y en el caso de Huerta de Rey formación en cuidados en el entorno y asistencia personal.
  • Fase 3: Como complemento a la formación paralelamente se trabajará con las empresas para generar oportunidades reales de empleo y trabajando a nivel individual y grupal con los participantes los siguientes contenidos: herramientas para la búsqueda de empleo, procesos de selección, mediación y prospección laboral y seguimiento en el puesto.

 

Fdo: Patricia Muñoz Ribate (Responsable del servicio) / Alba Redondo Redondo (Técnico de inserción laboral)  / Inmaculada Molinero Portillo (Técnico de inserción laboral)

 

 

DÍAS SIN NOMBRE

 

La tibia luz rompe la oscuridad para dar paso al amanecer. El sol se  despereza tímidamente colándose por las persianas.  Trae la  promesa de un día nuevo, pero para Adela, todos los días son iguales; lunes, martes, miércoles…, o domingo. La única diferencia, si es que realmente la hay, es que cuando aparece alguno de esos nombres en el calendario, tiene que madrugar para ir al taller de aparado. Sentada ante la máquina de coser calzado, pasa la mayor parte de la jornada,  así lo ha hecho gran parte de su vida. El resto del día, independientemente de su nombre,  lo dedica a  tareas como lavar la ropa, fregar, cocinar, planchar…, y cuidar de los niños. Esto, también las ha realizado desde siempre, simplemente por ser mujer.

Adela abre los ojos al notar los primeros rayos de luz, que se filtran perezosos por la persiana. Aún no ha sonado el despertador. Hoy, es una de esas jornadas designadas para trabajar.

A su lado, en la cama, está Fermín, su marido. Perdió la necesidad de madrugar hace ya un año y medio, quizá dos…, ya no lleva la cuenta. Desde entonces,  se levanta cuando le viene en gana, y se ocupa en “otros menesteres”, ajenos a las necesidades familiares.

Lo mira con nostalgia. Recuerda que hace ya mucho tiempo era el forjador de sus anhelos, el que traía dulces besos, y tiernas caricias a su vida. Ahora, todas esas quimeras han desaparecido. Esos ósculos, antes tan deseados, se han vuelto amargos como la hiel. En ocasiones…, esas raras ocasiones, en que sus labios se aproximan, ella parece notar el sabor de la cicuta, y cree morirse.

Aquel amor de antaño, ha perdido toda la dulzura. Ha pasado demasiadas veces por el alambique, y está tan destilado, que sabe a agua sucia. Casi, nota el hedor a podredumbre.

Mira el abismo entre sus cuerpos. A la vista de cualquiera solo hay una escasa distancia, tal vez cincuenta centímetros. Pero en la mente de Adela, ese medio metro, se convierte en kilómetros de desazón. ¿Cuándo dejó de quererlo? ¿En qué momento dejó de desear sus caricias? ¿Cuándo comenzó a sentir que sus vidas estaban tan distantes? Cree que a él también le pasa lo mismo, pero lo exterioriza de otras formas, algunas no demasiado silenciosas…, y mucho más dolorosas. Ninguno habla sobre el tema, ni de ese…, ni de ninguno. No mencionan su zozobra, pero es una cosa que se siente, se palpa en el ambiente.

El desamor se ha instalado entre las paredes de su piso de tres dormitorios, cocina y dos baños, y ha tejido ya sus cortinas de grises y sucias telarañas, en las que los únicos enredados en sus letales hilos, son ellos.

Apaga el despertador antes de que suene. Con suerte no tendrá que sufrir las envestidas de Fermín si se despierta. No está con ánimos para sus “jueguecitos”.

En un fugaz suspiro, Adela recuerda cuánto deseaba esos cinco minutos antes de que sonase el despertador…,  pero de eso, ya hace demasiado tiempo. Esos minutos, en el que los roces se incendiaban de amor y de pasión; en el que los besos no eran fugaces, ni forzados; en el que deseaba que no sonase el maldito despertador.

Ahora tampoco desea que rechine la alarma, pero por otro motivo muy diferente. Aquellos recuerdos le parecen un sueño lejano; tal vez sean prestados, porque no los siente propios,  ya no le pertenecen esas evocaciones. Una imagen que ha quedado reducida a polvo con el paso de los días…, de los meses…, de los años…

Coge su ropa, los  zapatos…, y a hurtadillas, sin encender ninguna bombilla, y por supuesto, evitando hasta respirar para no hacer ruido. Sale como un hálito, de puntillas, iluminada únicamente por los haces de luz que caen perpendiculares desde la ventana, y que ella corta al pasar. ¡Ojalá fuese así de fácil cortar con todo! … pero no lo es… no es nada fácil….

En el pequeño cuarto de baño, comienza a vestirse. Debe darse prisa, no quiere llegar tarde, y mucho menos tener que sucumbir a la solicitud de Fermín de hacer el amor. Aunque más que amor, es sexo. En el que él, satisface sus necesidades fisiológicas, y ella consigue mantener a salvo su cuerpo por unas horas, tal vez, con suerte…, durante todo el día. Pero a ella le repugna, tanto si la somete, como si se obliga a sí misma a ser sumisa. Solo siente la necesidad imperiosa de huir, de escapar de todo. Pero no puede. Cree que es su obligación como mujer, pero sobre todo como madre. ¿Qué harían sus hijos sin su padre? ¿Cómo superarían vivir lejos de la figura paterna? ¡No podrían! Ella lo sabe… cree estar segura de que lo sabe…

La debilidad ha hecho mella en ella, tanto o más que las magulladuras que mantienen su cuerpo dolorido. Mira el rostro que se refleja en el espejo para pintarse los labios, y piensa: “Pobre mujer, ni  embadurnándose con el maquillaje, consigue disimular lo que lleva escrito en los ojos. … sus ojos….Dolor… Mucho dolor” Sin darse cuenta de que ese reflejo no es otro que el suyo…

Al salir, en silencio, cree que nadie se dará cuenta. Siente que ha conseguido disimular bien su situación, esquivará las preguntas, evitará la vergüenza… ¿hasta cuándo? Nota que no anda bien del todo. “Será por el golpe en la cadera. Aún es pronto para que esté bien. Las otras veces ha tardado un par de semanas en dejar de molestar”— piensa.., mientras recuerda con un escalofrío los golpes de anoche en su cara, en su cuerpo y en su alma…

 

Fdo. Natividad Poveda Vidal

“EMPLEAR SIN MÁSCARAS. TRABAJAR SIN BARRERAS”

 

Durante 2021 desde el Programa de Itinerarios Personalizados de Inserción Laboral para Personas y Jóvenes con Discapacidad hemos apostado por la sensibilización y desestigmatización de las personas con problemas de salud mental de cara a las empresas de Aranda.

¿Cómo lo hemos hecho? Sumándonos a la Campaña “Trabajar sin máscaras, emplear sin barreras” impulsada por Confederación Salud Mental España.

Este bonito proyecto nos ha permitido acercarnos a empresas de Aranda de Duero, explicarles de primera mano qué es la salud mental y romper con los mitos que rodean los problemas de salud mental.

 

El objetivo de nuestro programa de empleo es conseguir la inserción laboral de personas con discapacidad, y en el desarrollo de nuestra labor en ocasiones nos encontramos con trabas debido al desconocimiento y a la falta de información. Por ello, queremos destacar la importancia de campañas como ésta, en las que se trabaja con las diferentes empresas de manera personalizada y en las que tenemos como objetivo final, resolver posibles dudas y clarificar conocimientos, dando la visibilidad de las competencias laborales frente a la discapacidad.

 

Hemos desarrollado esta Campaña en cuatro fases:

Fase 1: Se realizó una primera aproximación a las empresas explicándoles el proyecto y su contexto, y se realizó el envío de un vídeo que contextualiza la influencia de los problemas de salud mental en el entorno laboral; y se les animaba a participar en el proyecto

 

Fase 2: A través de una reunión, presencial u online, se crea un espacio con la empresa en el que poder conocer de primera mano la campaña y sus objetivos, resolver dudas, facilitares el material de la campaña; pero lo más importante de estos encuentros, es la posibilidad de conocer a la persona, de “poner cara” al empresario/a, así como que las empresas nos “pongan cara” a las técnicos de empleo, que nos vean como un apoyo y que el efecto de este proyecto no quede en una sola reunión sino que les sirva de trampolín a que conozcan realmente el trabajo que hacemos desde el programa y puedan beneficiarse de nuestra bolsa de empleo así como de nuestro asesoramiento laboral especializado en la contratación de personas con discapacidad.

 

Fase 3: Una vez que se celebra este encuentro, se hace llegar a las empresas la guía “La importancia de la salud mental para el bienestar laboral”, animando a los empresarios a transmitir y difundir los conocimientos obtenidos a todas las personas que conforman la empresa.

 

Fase 4: El último paso se realiza a través de un vídeo de cierre del proyecto, a través del cual se llama a la acción a las empresas y a las personas responsables a la mejora del bienestar laboral de su empresa así como de sus trabajadores.

 

Queremos agradecer a las 8 empresas que nos han abierto las puertas y han querido formar parte de esta campaña, de este proyecto que confiamos se siga realizando durante muchos años.

Estas empresas son:

 

Desde Salud Mental Aranda y en especial desde el Programa de Empleo queremos animar a las empresas de Aranda y la Comarca a  romper con los prejuicios sobre la contratación de personas con discapacidad, a salir de las falsas ideas y los tópicos, y a que puedan contactar con nuestras Técnicos de Inserción Laboral, para resolver las dudas que les puedan surgir a nivel de contratación como a nivel informativo.

La sensibilización es el primer paso para acabar con la brecha diferenciadora de contratación de personas que tienen una discapacidad.

¿¿Te sumas al cambio??

 

Fdo. Celia Mínguez Sebastián, Técnico de Inserción Laboral