¡LA NOVIA!

En este artículo quiero hablaros de la nueva película de la directora Maggie Gyllenhaal, “La Novia”, que nos muestra una nueva visión de la historia de la novia de Frankestein. Protagonizada por un siempre acertado Christian Bale y por la ganadora del Oscar a mejor actriz Jessie Buckley, por su papel en Hamnet.  

La sinopsis de la película es sencilla: en el Chicago de los años 30, Frankenstein pide ayuda a la Dra. Euphronius para crear una compañera. Dan vida a una mujer asesinada a la que nos presentan como “la Novia”. 

Durante dos horas podemos disfrutar de una cinta que se mueve entre el romance, el género policiaco, la crítica social e incluso unas pinceladas de musical. Pero esta historia va más allá. 

En la primera escena conocemos a Mary Shelley, escritora de la obra Frankestein, y que va a estar presente hasta el final, en los primeros minutos vemos una declaración de intenciones por parte de la directora, dando el papel que se merece a “la Novia”, haciéndola protagonista de la historia y siendo el centro del film. 

Llama la atención como Frankestein decide luchar contra la soledad creando una pareja, en lugar de intentar conocer a las personas de su entorno; decisión motivada por sus experiencias pasadas y las persecuciones que hemos visto en otras narrativas; por lo que a priori parece la decisión más acertada. Pero en cuanto la Novia entra en escena se pone de manifiesto la lucha del personaje, contra su nueva situación, así como contra el contexto.  

La historia transcurre en EEUU en los años 30, una década marcada por la Gran Depresión, y la lucha por la vuelta de las mujeres al hogar. Conocemos la historia de varias mujeres muy diferente entre sí, pero con una cosa en común, la discriminación que sufren debido a su género.  

A lo largo de la historia, tanto en la literatura como en el cine, los monstruos han representado lo feo, lo grotesco, la amenaza a la tranquilidad; y en esta ocasión, la Novia aunque genera esa sensación, va más allá y se convierte en un ejemplo, dando lugar a la lucha por encontrar voz propia en un mundo dominado por hombres; en un ejemplo de sororidad animando al auge del movimiento feminista. 

En conclusión, la cinta nos muestra una película de monstruos, pero de unos monstruos que por desgracia conocemos muy bien; esos monstruos que vemos a diario; hombres que abusan de su autoridad, que intentan silenciar a las mujeres, que desautorizan a las mujeres por el mero hecho de serlo, que valoran a una mujer por su físico y que utilizan la violencia para conseguir lo que desean. Siendo la cinta un grito de rabia de las mujeres en búsqueda de su propia voz. 

Fdo.: Celia Mínguez Sebastián