ASISTENCIA PERSONAL: CAMINANDO HACIA LA VIDA INDEPENDIENTE II

Continuamos conociendo el Servicio de Asistente Personal de la mano de los participantes que se benefician de este servicio que ofrecemos desde Salud Mental Aranda. (Para preservar la intimidad de los participantes se les ha asignado un pseudónimo).

Por qué te viene bien compartir ese rato con el AP.

TIGRE: He cogido confianza con mi asistente y me gusta pasar tiempo con él.

GATO: Por la seguridad y el alivio con el que me encuentro.

PUMA: Me hace olvidar lo mal que lo pasé con mi expareja, lo pasé muy mal cuando a veces pensé en el suicidio y hablar de esto y de otras cosas me ayuda a superarlo.

CABRA: Me ayuda a distraerme de la rutina del pueblo, siempre me alegro mucho cuando viene y me siento escuchada y que me entiende.

OVEJITA: porque estoy muy sola y me gusta hablar con la asistente, se me hace corto el tiempo ya que se me pasa muy rápido, porque cuento lo que me ha ocurrido a lo largo de la semana y contarlo me ayuda a estar mejor.

ZORRO: Me ayuda a salir de casa un par de horas a la semana, algo que me viene muy bien y que espero con ganas.

DELFÍN: Me siento bien con ella y me da confianza para hablar de mis cosas porque no me siento juzgada, además me anima para seguir adelante y me hace sentir que soy capaz.

BURRITO: Me ayuda saber que estáis ahí.

KOALA: Porque cuando estoy con él me apoya y me da muy buenos consejos, y me hace sentir bien.

PANDA: Porque cuando estoy con el me encuentro a gusto, y me enseña a controlar mis frustraciones.

¿Tienes confianza con tu AP? ¿Qué te ha llevado a tener esa confianza?

TIGRE: Sí, llevo 3 años con él y me siento cómodo y con la confianza suficiente para poder hablar de cualquier cosa.

GATO: Tengo mucha confianza con mi AP, sobre todo por la seguridad y el alivio que me proporciona.

PUMA: Bastante, son gente de confianza y lo demuestran dándote la ayuda que necesitas.

CONEJO: Si, que alguien me escuche con respeto y no sentirme juzgada me hace confiar.

PERRO: Si, mucha, tengo más confianza que con la familia porque el AP me ayuda y me apoya.

GORRIÓN: Si porque nos tratamos con honestidad, respeto y sin prejuicios, algo que echo de menos en mi vida diaria.

CABRA: Si, comparto todo con ella hablamos mucho y de muchos temas, nos reímos mucho y me alegra la vida, eso me da confianza.

OVEJITA: Hemos conectado bien, porque me entiende bien.

LINCE: si tengo confianza. Son muchas horas juntas en las que hemos hablado de todo, y, como se suele decir, “el roce hace el cariño”.

ZORRO: He cambiado tres veces de asistente en cuatro años y todos son buenos profesionales, eso me da confianza porque, además, me tratan con respeto y cariño.

DELFÍN: Si, nos conocíamos de antes y eso es un punto, además me valora y me respeta tal y como soy.

GATO II: desde luego que si. Su forma de ser conmigo y de tratarme tan bien desde un principio, sin ni siquiera conocerme.

BURRITO: Sí, tengo confianza y estoy contento con ella, escucha, y ayuda.

KOALA: Si, porque día a día me lo demuestra.

PANDA:  Me lo demuestra todos los días que puedo confiar.

¿Cómo estabas antes del servicio y cómo te encuentras en este momento? ¿Te sientes capaz de hacer más cosas por ti mismo que antes del SAP? ¿Crees que haces más cosas por ti mismo desde que empezaste con el SAP?

TIGRE: Antes me encontraba fastidiado emocionalmente, sin embargo, ahora estoy mejor. Me siento con más ganas de vivir que hace unos años.

GATO: He mejorado mucho en ilusión y ánimos en general. Me siento capaz de hacer más cosas, con muchas más ganas. Siento que estoy más organizado, con mucho consejo.

PUMA: Después de una mala relación con mi expareja me quedé hundido tanto psicológica como económicamente y estas personas me están ayudando mucho porque sin ellas no volverían a ser el mismo de antes. Ahora me encuentro bastante mejor y con otra perspectiva de la vida, me siento con más capacidad para hacer más cosas que antes gracias a la ayuda del SAP. Ellas son una gran ayuda y lo digo con todo el corazón, no lo digo por decir, sino que lo siento como lo digo.

CONEJO: Llevaba un tiempo mal, me encontraba muy baja de moral, con pocas fuerzas y sin ninguna motivación para hacer algo. Ahora me encuentro mucho mejor, mi vida se ha normalizado y vuelvo a ser una persona autónoma.

PERRO: Fumo cannabis, depende del consumo que haga estoy bien o mal, pero el AP me da fuerzas para ganar confianza en mí mismo y siento que me comprenden. Para mí son una gran  motivación que me ayuda a intentar superarme cada día.

GORRIÓN: En mi casa me han sobreprotegido siempre, desde mi diagnostico en salud mental han hecho todo entre mis padres y mis hermanas. Desde que empecé con el AP siento que he madurado emocionalmente y me ha ayudado a superar los malos momentos que he pasado al tener que cuidar primero de mi padre y su fallecimiento y ahora de mi madre que es una persona mayor. Ahora me siento más capaz de hacer cosas por mi misma porque tengo el apoyo del  AP que me refuerza y me ayuda a seguir adelante.

CABRA: antes del AP no salía para nada de casa, me sentía sola y triste, he conseguido vencer los miedos y las sombras que me perseguían, mi vida ha cambiado para mejor. Ahora tengo muchas ganas de salir y de hacer planes y actividades fuera de casa y aparte también tengo una rutina que me encanta romper.

LINCE: Estaba muy sola, casi perdí hasta el habla. Ahora hablo durante dos horas con fluidez. Mi AP es el vínculo que tengo con el mundo y me hace sentir conectada, aunque a penas salga de casa.

DELFÍN: Antes me sentía sola, no tenía con quien expresar lo que siento de forma libre. Ahora me siento capaz de decir lo que quiero en voz alta y que alguien me escuche sin juzgarme. Me siento capaz de hacer cosas sola, y así voy perdiendo los miedos y tengo más confianza en mí misma.

KOALA: Antes me encontraba agobiado por lo que me está pasando, ahora estoy mejor mentalmente, y tengo más apoyo.

PANDA: Antes mi relación familiar estaba muy deteriorada, y desde que estoy con él ha mejorado, pero tiene que ser aún mejor.

ASISTENCIA PERSONAL: CAMINANDO HACIA LA VIDA INDEPENDIENTE I

A lo largo del año, desde el Servicio de Asistente Personal de Salud Mental Aranda se han atendido a 23 personas de Aranda y la comarca. Mucha gente se pregunta en qué consiste realmente este servicio, y quién mejor que las personas que lo reciben para explicar qué hacen y qué beneficios han obtenido desde que lo reciben. (Para preservar la intimidad de los participantes se les ha asignado un pseudónimo).

¿Qué es lo que más valoras o más te gusta del servicio y de tu asistente personal? ¿Y lo que menos?

TIGRE: la confianza que he cogido, los desahogos emocionales y la relajación que siento después. De momento no me molesta nada de mi asistente, me parece que tiene buen humor y buen talante.

CONEJO: Las conversaciones que tenemos me sirven de desahogo y que hacen que vea las cosas de una forma más positiva. No hay nada negativo que pueda decir del asistente.

PERRO: Me ayudan con mis problemas y con el consumo de cannabis, me hacen mucha compañía y me dan cariño.

GORRIÓN: Que puedo contarle cualquier cosa con total libertad sin sentirme juzgada. Me trata con respeto y tiene mucha empatía y asertividad conmigo.

LINCE: Ha sido y sigue siendo un gran apoyo para mi, además me escucha y me comprende. Lo que más hacemos es conversar, algo que a mi AP se le da muy bien y me hace sentir a gusto. Saca jugo a todo y pasamos unos ratos muy amenos. Aprendemos juntas y hablo y me expreso mejor que hace unos años.

ZORRO: Poder hablar con confianza de cosas íntimas. No veo nada de malo en el AP.

BURRITO: Hay muchas cosas buenas que valorar del servicio y de mi asistente personal. Valoro saber que estáis ahí, que puedo contar con vosotros, con vuestra ayuda, apoyo, compañía… No tengo ninguna queja de mi asistente personal, me parece un encanto. Creo que se podrían hacer aún mejor las cosas. En primer lugar, la financiación del servicio, ya que a través de la Dependencia te ofrecen el servicio, pero hay que pagar también. En el servicio también creo que debería ser más abierto, y podrías hacer cosas para mí aunque yo no estuviera presente: hacer trámites en la administración, trámites bancarios, compras, buscar un piso… También la necesidad de implantar un horario de citas, ya que me gustaría que el servicio fuera más a demanda (por ejemplo si hoy quiero ir por la tarde a hacer algún recado, poder llamar por la mañana y contar con ese apoyo por la tarde). Me gustaría que en vez de tener que estar yo pendiente de los horarios de mi asistente, creo que sería mejor contar con el servicio a la hora que a mí me viniera bien (dentro o fuera del horario laboral establecido),  y no necesariamente con mi asistente, sino con cualquier otro que estuviera disponible. Hay que estar al servicio de quien lo necesita y no del trabajador. Aun así, estoy muy contento con el servicio y con mi asistente, creo que el trabajo es fenomenal.

GATO II: Que puedo hablar con ella de cualquier tema sin miedo a ser juzgada o por mi pasado. Me sirve como desahogo. Aprendo muchas cosas nuevas con ella. En momentos de bajón me ayuda a regularles. Sabe cómo ayudarme en cualquier cosa que necesito y me ha servido mucho cuando he estado mal de las piernas, ya que me ha sido de un gran apoyo. La forma en que trata, de alegría, cordialidad y respeto, siempre con una sonrisa al recibirme. Lo que menos me gusta es que creo que no ha establecido buena relación con el resto de la familia y que las sesiones se me hacen cortas.

PANDA: Me hace ver cosas que yo antes  no veía, y he aprendido a controlar mis frustraciones. Lo que menos me gusta  es que es un poco estricto.

 

Cuéntanos que sueles hacer con tu AP.

GATO: Me asesora en trámites. Me da confianza en temas de papeles, me orienta en gestiones burocráticas y me ayuda con las citas médicas. Hay además un desahogo emocional. Me apoyan en las AVDs, me asesoran y así no me dejo.

PUMA: Solemos charlar sobre cosas de actualidad en España y en el extranjero. Me ayuda en temas tecnológicos y otras gestiones. Después tomamos un café antes de irse de vuelta.

CONEJO: Charlamos sobre temas de actualidad y de cosas personales que han sucedido y suceden en mi vida. No puedo decir nada malo del AP.

PERRO: Hablamos mucho de temas personales y de actualidad, consultamos internet, escuchamos música, hacemos ejercicios de estimulación cognitiva, plasmamos ideas en el papel, hacemos recados, paseamos, tomamos algo en una terraza….

GORRIÓN: Paseamos, hablamos y reflexionamos sobre problemas y situaciones de mi vida y de la vida en general. También tomamos café en un bar, vamos a hacer la compra o a ver escaparates.

OVEJITA: Hablar, hacer la compra y compartir el tiempo.

ZORRO: Me acompaña a hacer trámites, charlamos, paseamos, me saca del pueblo algo que agradezco porque me ayuda a desconectar.

DELFÍN: Hablar, comunicarnos y resolver dudas que me surgen en el día a día.

GATO II: trabajamos las emociones, me acompaña a hacer algún recado, y así no me siento tan sola. Me ayuda en el tema de autoestima, trabajándola. Es un hombro en el que apoyarme si estoy mal y un punto fuerte en el que confío para contar mis cosas y desahogarme.

KOALA: ejercicios con las piernas, caminar, hablar del problema que estoy teniendo.

 

¿Lo recomendarías a otras personas con problemas emocionales?

TIGRE: Sí, porque te ayuda a relajarte, a no pensar en nada, a tener momentos entretenidos. También ayuda a gestionar lo que pasa dentro de la persona.

PUMA: por supuesto, es de mucha ayuda tanto mental como psicológica y son compasivas con la gente que tiene problemas.

CONEJO: Si, porque viene muy bien desahogarse emocionalmente con alguien para poder seguir adelante.

CABRA: Pues si, por el buen trato y sobre todo por el respeto de todo lo relacionado con nuestros problemas de salud mental.

OVEJITA: si, para que le ayuden, como a mí.

LINCE: Si que se lo recomendaría a otras personas porque para mí es algo muy bueno y me ayuda a tener mejor calidad de vida.

BURRITO: Por supuesto que lo recomendaría a otras personas, a todas.

GATO II: Si, porque a mí, me ha venido bien, me ha ayudado mucho.

PANDA: Si, porque es muy positivo

Continuará…

Santa Susana, Hotel  Alegría Caprici Verd (Barcelona)

Jueves, día 23 de Junio

Viaje de ida, con salida a las 8:15h de los Jardines de Don Diego, a las 8:30h de la Tamaca, y por último a las 8:40h desde Fresnillo de las Dueñas.

Paramos a comer a las 14:30h en un área de descanso con mesitas y el restaurante Montecarlo.  Salimos de nuevo a las 15:50h, con tan mala suerte que pillamos 1:10h de atasco en Barcelona y llegamos a las 19:30h a nuestro Hotel, Alegría Caprici Verd. Cada uno va a su habitación a acomodarse y quedamos a las 21:00h para cenar en el bufet, ¡muy bien! Luego quedamos 22:15h para salir a dar un paseo hasta la playa, ya que siendo la noche de San Juan había mucho ambiente, con fuegos artificiales y petardos. Otras personas se fueron a descansar tras el largo viaje. Sobre las 24:00h nos fuimos a la cama.

 

Viernes, día 24 de Junio

A las 8:00h comenzamos el día con un gran desayuno para coger fuerzas. A las 9:30h viajamos a Girona. Allí visitamos en primer lugar la Catedral con su gran escalinata, y después la  Basílica de Sant Feliú. Después paseamos por el Centro Histórico y la Judería, para terminar la visita por el río Oña y sus puentes. A las 13:00h ponemos rumbo de nuevo al hotel, y A. nos ameniza el viaje con sus cantos y chistes. A las 14:00h entramos a comer al bufet del hotel, y después hay personas que echan siesta por la tarde y otros van a la piscina hasta 17:00h, que vamos a disfrutar de la playa de Santa Susana. Había bandera amarilla y las olas estaban un poco rebeldes; a mí me dio un buen revolcón si no es por Cristina no salgo de allí.  Alba también se metió y salió haciendo el Superman ¡Vaya salida del mar! La arena era gravilla y te hundías mucho. A las 19:00h  fuimos al hotel a disfrutar de la piscina, estábamos casi solos y pudimos hasta echar unos bailes acuáticos con la música de la animación. Quedamos para cenar en el bufet 20:45h y después a las 22:15h quedamos en el recibidor los que quisieron pasear y otros nos quedamos en el hotel. Había música y mucha gente bailando; unos fueron a bailar y otros a tomar algo, también otros a descansar. A las 24:00h nos fuimos a la cama.

Sábado, día 25 de Junio

A las 8:00h súper desayuno de bufet. A las 10:00h salimos en el autobús en dirección a Blanes para visitar su Jardín Botánico Marimurtra. Nada más entrar había dos loros muy parlanchines para hacerse fotos. Paseamos viendo las diferentes plantas y flores hasta llegar a un mirador en el acantilado que daba pie a un mar azul turquesa precioso; había en el yates y barcos, ¡muchos queríamos estar ahí abajo! Todos los compañeros dijimos que era un sitio precioso. Luego nos paramos a tomar algo en una terracita a la sombra y a las 13:00h pusimos rumbo de nuevo a Santa Susana. Antes de nuestra llegada, A. cantó y contó chistes. Llegamos al hotel a las 14:00h para comer de bufet, después unos nos echamos la siesta y otros fueron a tomar el café y jugar al bingo de la animación hasta 17:00h que fuimos a la playa. Esta vez había bandera verde y nos pudimos bañar en el mar sin tantas dificultades; las monitoras cogieron a D. y le metieron en el mar también. Aunque había bandera verde, también hubo algún revolcón en la orilla. Tras el baño algunos fuimos a tomar algo y otros se quedaron al solecito en las toallas. A las 19:00h nos fuimos al hotel, unos a la ducha y otros a la piscina. Quedamos de nuevo a las 20:45h para cenar en el bufet. A las 22:15h nos juntamos de nuevo, unos fueron a la cama, otros a pasear y los demás nos quedamos en el hotel con música y baile hasta las 24:00h.

 

Domingo, día 26 de Junio

A las 8:00h desayunamos en bufet para coger energías, con qué mejor que con un chocolatito con churros. A las 10:00h ponemos rumbo a Lloret de Mar. La primera parada es la visita a la Iglesia Sant Romá, en el centro de Lloret. Es especialmente llamativa por fuera por sus colores. Se ha tratado de uno de los elementos de la zona más bellos, me gustó mucho el estilo modernista que han empleado. Luego recorremos el paseo marítimo hasta el Mirador de la Doña Marinera. Después visitamos los Jardines de Santa Clotilde un bello parque de estilo griego con estatuas de sirenas y un mirador muy bonito desde el que se veía el mar. A las 13:00h vuelta al hotel, con viaje alegrado por A. con canto y chistes. A las 13:45h bajamos a comer al bufet. Unos se van a descansar a la siesta y otros toman café o piscina hasta 16:45h. Vamos a la playita ¡cómo se nos nota ya el morenito playero! con bandera verde; nos bañamos todos, cada uno lo que quiere. A D. le metieron las monitoras.  Tomamos el sol y otros tomamos algo en el chiringuito hasta 19:00h, que vamos de vuelta al hotel para tener un rato de piscina.  A las 20:50h cena en el bufet y posteriormente unos a la cama y otros participamos en un juego, “Adivina la canción” y… ¡quedamos los 3º de todo el hotel! ¡Por poco lo conseguimos! ¡Vaya máquinas! Cuando termina el juego nos vamos a descansar, que el lunes ¡toca madrugar!

 

Lunes, día 27 de Junio.

A las 8:00h desayunamos en el bufet. Con nuestro conductor, Paco, nos dirigimos a Barcelona. La primera parada fue el Parque Güell, que era precioso, una gran maravilla de Gaudí,  una plaza con un mirador precioso, con unas casas bellas, la escalinata y la salamandra y el dragón. A todos nos gustó mucho; es un parque público con jardines y elementos arquitectónicos  situado en la parte superior de la ciudad de Barcelona. De allí nos desplazamos al Museo de Cera, en plenas ramblas. Hemos  visto distintos personajes como los Beatles, los protagonistas de Juego de Tronos,  Pau Gasol, Rafa Nadal, Fernando Esteso, Miguel de Cervantes, Don Quijote y Sancho Panza, Ángela Merquel, Copito de Nieve, Rosalía, Frida Khalo, los actores de La Casa de Papel y La Guerra de las Galaxias, incluido Chewbacca. También había experiencias, y hemos montado en un ascensor que vibraba y parecía que salíamos del edificio y volabas por toda la ciudad; también montabas en un submarino que se balanceaba, en una nave espacial desde la que se veía la galaxia, y también un pasadizo que pisabas y se esparcía la espuma del mar, como si estuvieras andando sobre él. ¡Incluso hicimos bailar al mismísimo Frankenstein! Al terminar nos fuimos a un parque a comer el picnic y después visitamos La Sagrada Familia. Ahí tuvimos tiempo libre para hacer lo que quisiéramos e hicimos fotos, tomamos algo, hicimos compras, y quedamos de nuevo en la puerta de La Sagrada Familia a las 18:00h. Cuando estábamos allí, un compañero y yo nos queríamos hacer una foto en la puerta, y el guardia que había nos dijo que podíamos entrar gratis por ser personas con discapacidad solos o con un acompañante. Nos dio rabia no entrar,  pero habíamos quedado con el autocar y no teníamos más tiempo,  así que nos fuimos de regreso al hotel. A. cantó y contó una buena batería de chistes para hacer más leve el camino de vuelta. Tras nuestra llegada y pasar por las habitaciones, a las 20:45h cenamos en el bufet. A las 22:30h quedamos en recepción y nos quedamos en el hotel tomando algo y bailando hasta 24:00h.

 

Martes, 28 de Junio

A las 8:00h nos tomamos un buen desayuno para estar listos a las 10:00h y disfrutar de una mañana en la playa de Santa Susana. Había bandera verde y nos metimos en el mar todos; a D. le metieron las monitoras a la sillita de la reina, disfrutamos mucho del agua fresquita.  Tomamos el sol y algunos nos fuimos al chiringuito a tomar algo, ¡hacía muy buena temperatura! A las 12:45h recogemos para ir al grandísimo mercadillo que había en el paseo marítimo. Compramos camisetas, toallas, recuerdos y regalos y nos fuimos a comer a las 14:00h de bufet del hotel. Después disfrutamos de la siesta y durante el café jugaron al bingo y Cristina cantó una línea le dieron una consumición para el chiringuito de la piscina. Por la tarde, quedamos para ir de compras por Santa Susana, mientras otros se quedaron en la piscinita del hotel. Tras dejar las compras en las habitaciones, a las 20:45h cenamos en el bufet y a las 22:00h quedamos para ver qué hacemos, y decidimos quedarnos en el hotel y estuvimos bailado y jugamos al bingo; nos dieron 2 cartones a cada uno, uno blanco y otro verde, pero no tuvimos suerte y no nos tocó nada. ¡A descansar que hay que exprimir el último día!

 

 

Miércoles, 29 de Junio

A las 8:00h desayunamos en el bufet y a las 9:45h fuimos  a disfrutar de nuestro último día en la Playa Santa Susana. Hacía muy bueno y había bandera verde así que ¡todos al mar! Los socorristas  nos trajeron por fin una silla adatada para nuestros dos D. y les metieron al mar. ¡Qué satisfacción! Porque llevábamos toda la semana pidiéndola y Cristina, Alba e Inma metiéndole todos los días en brazos si no es por ellas no se habían metido al Mar; gracias a ellas pudieron disfrutar del mar todos los días, pero este día con la silla adaptada fue especial. Disfrutamos de un ratito de sol en las toallas o de un fresquito en el chiringuito, y nos despedimos de la playa,  volviendo al hotel a comer en el bufet. Después unos echaron siesta, otros café y quedamos en la piscina para darnos un bañito, ¡qué maravilla el jacuzzi! Después recogida de maletas, y quedamos en una sala del hotel para hacer la despedida, con diplomas, fotos y regalos. Después vamos a cenar todos juntos, y por la noche disfrutamos de una actuación de bailes del mundo en la terraza del hotel.

 

Jueves, 30 de Junio.

A las 8:00h desayuno en el bufet, terminamos de recoger las maletas, y salimos a las 9:00h, una pena despedirnos del hotel que ha sido nuestro hogar en la última semana. Hicimos varias paradas por el camino y sobre las 14:30h paramos a unos 20km de Zaragoza para comer. A las 15:30h salimos de allí hacia Aranda de Duero, parando en Almazán por última vez antes de llegar. A. nos cantó y conto chites, hasta que llegamos sobre 17:45h a Fresnillo y en tamaca a las 18:00h y jardines sobre las 18:15 y se terminaron las vacaciones.

 

Fdo.: Doroteo Vegas Gutierrez, en representación de todos los participantes del programa vacaciones 2022.

(Para preservar la intimidad de los participantes y debido a la política de protección de datos, se ha procedido a sustituir el nombre de los participantes por la inicial)

 

Inmaculada Molinero Portillo (izquierda) Alba Redondo Redondo (derecha)

“INCLUSIÓN, AUTONOMÍA Y EMPODERAMEINTO”

Damos voz a la finalización de los Programas de Itinerarios de Inserción Sociolaboral para Personas en situación o riesgo de Exclusión Social realizados en Aranda de Duero y en Huerta de Rey denominados “Inclusión, autonomía y empoderamiento”, financiados por la Junta de Castilla y León, a través del Fondo Social Europeo.

 

En Aranda de Duero es el segundo año consecutivo en la realización de este proyecto, basándonos en la aceptación que tuvimos en el año 2020 nos pusimos en contacto con la sección de exclusión de la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León para proponer la idea de focalizar el proyecto en la zona rural, poniendo todas las miradas en Huerta de Rey y su comarca.

Una vez nos concedieron el desarrollo de los proyectos desde la Gerencia de Servicios Sociales, desde la propia sección de exclusión nos facilitaron personas o bien perceptoras o beneficiarias de Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC),  a las que entrevistamos para valorar si era viable su participación, y también si estaban interesadas en ser atendidas. A la vez realizamos entrevistas de las personas con las que ya habíamos tenido un contacto previo desde otros programas de nuestra entidad, o derivadas en la zona de Huerta por el CEAS de esta localidad.

Ambos proyectos se iniciaron el 2 de noviembre de 2021 y finalizaron el 31 de mayo de 2022. En Aranda de Duero se ha contado con 14 participantes, de los cuales 7 eran perceptores de Renta Garantizada de Ciudadanía. Por otro lado, en Huerta de Rey se ha contado con 13 participantes de las cuales tan sólo una persona era perceptora de Renta Garantizada de Ciudadanía.

 

Durante este periodo se han realizado 3 fases diferenciadas:

  • Fase 1. Orientación Laboral: la orientación laboral se realiza a través de sesiones individuales con cada participante. Supone una toma de contacto entre la persona y el técnico cuya misión es que ambos se conozcan y así recoger las necesidades detectadas de la persona. El itinerario se va adaptando a cada participante, se puede ir modificando dependiendo de las necesidades de cada uno.
  • Fase 2. Formación Grupal: en esta fase se juntan todos los participantes para trabajar cuatro módulos generales marcados por la Gerencia, siendo estos: Formación para el empleo, Prevención de Riesgos Laborales, Sensibilización Medioambiental e Igualdad de Oportunidades. Finalizando con uno específico propuesto por la entidad basándonos en las oportunidades de empleo de cada zona. En Aranda se optó por realizar un taller de reponedor de supermercado complementándolo con el carnet de carretillero mediante una subcontrata (Centro Técnico de Conductores). Y en Huerta se realizó un módulo de Asistencia Personal y Cuidados en el entorno. En base a la empleabilidad de dos participantes se les dio la oportunidad de realizar el carnet de carretillero junto con los participantes de Aranda.
  • Fase 3. Seguimiento: Durante esta fase se continua con el seguimiento individual de los participantes, orientado a la presentación de candidaturas, acompañamiento durante procesos de selección, gestión de ofertas, a la vez cumplimentando esta atención con visitas a empresas, charlas de profesionales y recursos que pueden aportar conocimientos/experiencias de cara a la inserción laboral de los participantes.

 

Durante todo el desarrollo del proyecto se cuenta con espacios de coordinación tanto de personal técnico del proyecto como con los recursos comunitarios de la zona, para establecer unas líneas comunes de trabajo con los participantes de los itinerarios personalizados. Además, se busca crear una red generadora de oportunidades de empleo con el tejido empresarial de la zona.

 

Los Programas de Itinerarios de Inserción Sociolaboral para Personas en situación o riesgo de Exclusión Social han sido llevados a cabo en Aranda de Duero por la Técnico de Inserción Laboral, Alba Redondo Redondo y en Huerta de Rey por la Técnico de Inserción Laboral, Inmaculada Molinero Portillo y ambos coordinados por la Responsable del Servicio de Empleo, Patricia Muñoz Ribate.

 

Fdo. Alba Redondo Redondo e Inmaculada Molinero Portillo, Técnicos de Inserción Laboral.

 

“Cada persona somos diferente y ahí está la magia”

Mayo de 2017. Una formación sobre asistente personal me ofrecía la oportunidad de conocer la Asociación Salud Mental Aranda.

2021. Después de 4 años compaginando mi trabajo con el estudio de la carrera de psicología me asalta una duda. ¿Y ahora? ¿Dónde te ves realizando las prácticas? ¿Hacia dónde viramos el barco y en qué eje dentro de la psicología quieres desarrollarte como profesional?

Poco tarde en pensar en que Salud Mental Aranda era el sitio, en el mismo sitio en el que había estado años atrás realizando esa primera formación.

Tan fácil como hablar con Alba Ortiz, la psicóloga del centro, una pequeña reunión y toda la intención en ayudarme en esta parte de mi formación.

Al poco tiempo comencé y pese a que los primeros días siempre es más difícil, hasta que conoces la entidad, compañeros y personas con las que se trabaja…a mí me lo pusieron bien fácil.

¡Sincronizamos la agenda, ajustamos tiempos y comenzamos una nueva experiencia!

Y pese a que parecía largo aquí estoy, escribiendo esto en mi última semana con la entidad. Han sido 7 meses en donde he aprendido mucho sobre la Salud Mental, pero sobre todo he aprendido a cambiar esos estigmas, prejuicios y creencias que muchos tenemos sobre lo que es la salud mental.

Dentro de la Asociación se me ha dado la oportunidad de crecer profesionalmente, he aprendido y he realizado diferentes acciones como por ejemplo llevar a cabo sesiones con nuevas personas que demandan un servicio psicológico; la observación de casos; el trabajo con familiares tanto en adultos como en el proyecto infanto juvenil…Todo ello con supervisión obviamente, pero todo ello también con mucha apertura. He podido llevar a cabo muchas acciones sola, organizar mi agenda, tener mis propios casos y sentirme desde muy pronto una compañera más. Gracias a ello, el aprendizaje no ha sido solo profesional. Personalmente me llevo unas competencias mucho más trabajadas. La mejora y el desarrollo eficiente de nuestra salud mental pasa por escucharnos, empatizar con el de al lado y sobretodo no juzgar nunca.

He podido aprender de todos y cada uno de los casos con los que he trabajado, ya sea a nivel grupal o individual, y es que la salud mental es un campo en donde cada persona es un mundo. Cada persona somos diferente y ahí está la magia. No hay rutina, eres versátil y flexible. Aprendes a adaptarte y cada situación es única.

Después de 7 meses me voy con una sensación extraña. Desconozco si Salud Mental Aranda se volverá a cruzar en mi camino como ya lo hizo años atrás, solo sé que no suena a un adiós.

Por último, quería aprovechar este espacio para darte las gracias a ti. Posiblemente seas uno de los trabajadores de la asociación, y con suerte hasta nos habremos cruzado un par de días por los despachos. Gracias por ponérmelo fácil.

Gracias a ti, posiblemente familiar que acude o conoce el centro, que apoya y de manera voluntaria ayuda a que la asociación y el reconocimiento de la salud mental cada vez esté más consolidado en Aranda y la Ribera.

Y sobre todo gracias a ti, tú que como usuario o participante trabajas diariamente para que tu salud mental prime por encima de todas las cosas. Gracias por tu valentía, por tu trabajo y por dejarnos ayudar.

Seguimos.

 

Fdo: Maria Martínez Arauzo

PROYECTO JULIA

En Febrero comenzaba nuestro recorrido por este camino llamado Proyecto JULIA que hemos realizado en Roa. Los inicios no fueron fáciles, no nos conocíamos entre nosotras, cada una de un pueblo diferente, con una edad diferente y unas barreras que a veces todas nos autoimponemos. Por otra parte, no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar bajo el paraguas “mujeres con problemas de salud mental de la zona rural”, aunque no queramos, a veces nosotras mismas nos ponemos las etiquetas y las acompañamos de prejuicios. Nunca pensé que llegaríamos a conectar y compartir tanto.

Desde esta incertidumbre empezó nuestro camino. Un camino que ha hecho que en ciertos momentos tengamos que derrumbar cimientos que pensábamos que eran firmes en nosotras, pero que en vez de sostenernos, nos hacían empequeñecer.

Cada una de nosotras ha vivido a lo largo de su vida situaciones de desigualdad simplemente por el hecho ser mujer, a lo que hay que añadir problemas emocionales y vivir en un pueblo. Nuestras vidas no han sido fáciles, pero creemos firmemente que tenemos los mismos derechos que todo el mundo, que la igualdad no debería ser algo que pelear, sino que debería ser un derecho protegido y que para que las cosas cambien, tenemos que mantenernos unidas.

En este trayecto por Proyecto JULIA, hemos conocido los recursos de protección que tenemos las mujeres contra la desigualdad de género, la necesidad de caminar juntas en este proceso y de querernos libres. Nuestras conclusiones son que la educación es la base fundamental para conseguir la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, ya que nadie nace siendo machista sino que las tradiciones y los aprendizajes nos “obligan” a encajar en ciertos patrones; y que aunque la lucha es un proceso de desgaste, es mucho más fácil si luchamos todas juntas, apoyándonos unas a otras.

En este camino, también hemos descubierto nuestras muchas capacidades y fortalezas, y también hemos cambiado nuestra forma de actuar ante muchas cosas. Ahora nos sentimos más seguras de nosotras mismas, no dejamos las cosas “estar”, sino que hacemos lo que creemos que tenemos que hacer desde la calma y el respeto, no pasamos por alto ningún tipo de violencia hacia nosotras mismas ni hacia otras mujeres, y no permanecemos calladas. Podríamos decir que hemos perdido el miedo, y eso nos ha hecho más libres.

Ya no estamos solas, ahora somos parte de un grupo de mujeres valientes, fuertes, seguras, con menos miedos y complejos, más empoderadas, libres y felices. Nos llevamos de este gran grupo que hemos formado una gran sensación de pertenencia, amistad, convivencia, apoyo mutuo, autoconocimiento, estrategias para estar mejor, muchos aprendizajes y también mezcla cultural, incluidos intercambios de recetas de nuestros lugares de origen.

¿Quién nos iba a decir que esas mujeres que se sentaron a nuestro lado ese primer día y que estaban tan lejos, iban a estar ahora tan cerca?

 

Fdo. Mujeres participantes Proyecto JULIA 2022.

Apostando por el empleo

Esta semana hemos conocido la noticia que ha lanzado Federación Salud Mental Castilla y León, informando que a lo largo de 2021 desde el Programa de Itinerarios de Empleo del Movimiento Asociativo Salud Mental Castilla y León se han atendido a 1.317 personas y se han conseguido un total de 967 contratos.

Estos resultados han sido logrados por los 74 profesionales de apoyo en las áreas de empleo repartidos por toda la comunidad a través de las 11 asociaciones y las 18 delegaciones rurales que forman la Federación Salud Mental Castilla y León.

Centrándonos en nuestra comarca, tenemos que hablar de cinco chicas de empleo que desarrollan en Salud Mental Aranda, dos programas del Fondo Social Europeo de Itinerarios Personalizados de Inserción Sociolaboral para Personas con Discapacidad (FSE) y Jóvenes con Discapacidad (YEI).

Desde el programa de empleo buscamos apoyar y acompañar a la personas participantes en todas las fases relacionadas con el empleo, partiendo desde la adquisición de habilidades prelaborales hasta el apoyo durante la realización del trabajo conseguido. Para llegar a este fin ofrecen formación para el empleo, orientación laboral personalizada, gestión de ofertas y bolsa de empleo, y acompañamiento e intermediación en el proceso de incorporación al trabajo.

Han sido muchos los logros conseguidos a lo largo del año 2021 desde este programa:

  • 86 personas han sido atendidas en el servicio de empleo.
  • 42 personas han resultado contratadas en 104 contrataciones, siendo 57 de ellas en Empresa Ordinaria, 42 en Centros Especiales de Empleo y 5 contratos en Administración pública.
  • Se han llevado a cabo 24 formaciones dirigidas a los participantes, todas ellas enfocadas a mejorar su empleabilidad y sus habilidades sociolaborales.
  • Además se han realizado varias actividades de ocio orientadas al empleo, una de terapia con caballos y otra una visita a la población de Sepúlveda.
  • 23 personas han participado en visitas a empresas (Cecoga, Plantas Núñez, Vermiduero y Tonelería Duero)
  • Se ha colaborado con 77 empresas
Equipo técnico del servicio de Empleo
Equipo técnico del servicio de Empleo

Y la pregunta que nos planteamos es… ¿Qué retos nos hemos marcado para el 2022?

Tenemos previsión de continuar atendiendo a todas las personas que estén interesadas en participar en el programa y cumplan los requisitos de acceso al mismo:

  • Estar en situación de desempleo
  • Ser residente en Castilla y León
  • Estar en posesión del Certificado de discapacidad igual o superior al 33%.
  • En el caso del Programa para Jóvenes tener una edad comprendida entre los 16 y 30 años, y estar inscrito en el Sistema nacional de Garantía Juvenil

Además de seguir apostando por actividades grupales. Algunas de las actividades que están planificadas son:

  • Taller de competencias digitales
  • Taller de estimulación cognitiva
  • Taller de preparación de oposiciones
  • Taller de derecho laboral
  • Taller de portales de empleo
  • Curso de reponedor de supermercado
  • Curso de limpieza de inmuebles
  • Taller de Cv y procesos de selección
  • Visitas a Empresas
  • Charlas de personas externas
  • Terapia con caballos
  • Turismo urbano

 

¿Te interesa participar? Ponte en contacto a través del teléfono 947.54.60.80 Ext.4

 

Fdo. Celia Mínguez Sebastián, Técnico de Inserción Laboral

 

LA IMPORTANCIA DE PEDIR AYUDA

 

En el año en el que la salud mental está en boca de todos, consideré oportuno formar parte de Salud Mental Aranda como voluntario y ver la realidad de aquellas personas que tienen la valentía de pedir apoyo psicológico.

 

Todas las personas hemos pasado por diferentes alteraciones físicas que nos han llevado al médico. Sin embargo, pese a que la gran mayoría también hemos tenido momentos en los que nuestra salud mental se ha visto mermada por diferentes causas, algunos no hemos sido lo suficientemente “valientes” como para pedir ayuda.

 

El mero hecho de pedir ayuda externa supone mostrar una vulnerabilidad que todos tenemos pero no queremos demostrar a los demás, es por eso por lo que etiqueto como valientes a quién acude a organizaciones como Salud Mental.

 

La salud mental engloba aspectos muy variados (cognitivos, emocionales, sociales,…) y no tenemos por qué conocerlos todos con exactitud. Entonces, ¿por qué en ocasiones tratamos de sobreponernos nosotros solos a problemas que desconocemos? Quizás la respuesta a esta pregunta esté relacionada con la creencia popular de que debemos de ser fuertes siempre ya que la “debilidad” es algo negativo.

 

La debilidad es una muestra de humanidad, ya que todos contamos con virtudes y defectos. El objetivo final de pedir ayuda a otras personas es poder unir las virtudes, conocimientos y experiencias de estas para hacer frente a nuestros problemas.

 

Considero que no es más inteligente el que más aguanta los golpes, sino el que pide ayuda para aprender a gestionarlos.

 

Fdo. Carlos del Álamo Pérez.

Rodando hacia nuevos retos

Hace unos días decidí que era un buen momento para  salir a patinar. Os voy a confesar que hace años que no usaba los patines y por eso  he perdido algo de práctica, pero reconozco que me lo pasé bien. Durante el paseo además de divertirme aprendí algo más que a mantenerme encima de ellos. Aprendí  que no tengo que tener miedo a tambalearme.

Seguro que sabéis lo que se siente cuando necesitas un salvavidas para salir a flote.

Bueno, pues ahí estaba yo, sobre los patines y bien pegada a una pared, agarrándome a ella con uñas y dientes por miedo a tambalearme y caer.

Me sentía agusto, aferrarme a la pared me daba seguridad. ¿Por qué iba a soltarme y relajarme si estando así sabía que no iba a perder el equilibrio?

Realmente no estaba disfrutando del paseo. En algunos tramos reduje la velocidad, incluso me senté en el suelo y en algún momento me solté de la pared, pero fue para agarrarme del brazo de alguien que sí sabía patinar. La sensación me gustaba, coger velocidad y poder deslizarme durante varios metros sin tener que frenar era emocionante y sólo tenía que  dejarme llevar. El único inconveniente era que dependía de ese brazo, pensaba que si me soltaba empezaría a temblar.

Durante unos segundos me paré a pensar y decidí intentarlo sola. Decidí salir de la zona de confort, soltar ese brazo, alejarme de la pared  y ver qué pasaba. Sabía que podía desequilibrarme e ir directa al suelo pero esa era la única manera de ver de qué era capaz por mí misma.

Es increíble hacer algo que pensabas que no eras capaz de hacer. Esa mezcla de excitación y miedo, ese “venga vamos” que te acelera el ritmo… es maravilloso descubrir que sí que puedes, que no se te da tan mal. Que el truco está en hacerlo con seguridad y confianza. Y así te das cuenta de que el miedo que sentías puede desaparecer de un plumazo si confías en ti misma.

Así que ¿sabéis lo que os digo? Que he decidido empezar este nuevo año con más ganas que nunca, intentando dejar mis miedos a un lado y descubriendo nuevas pasiones y retos.

¿Y vosotros?

“Mi primer día – Los Aslándticos”

https://www.youtube.com/watch?v=2rSPHdug6zE

 

Celia Górriz Sanz. Técnico de programas.

DÍAS SIN NOMBRE

 

La tibia luz rompe la oscuridad para dar paso al amanecer. El sol se  despereza tímidamente colándose por las persianas.  Trae la  promesa de un día nuevo, pero para Adela, todos los días son iguales; lunes, martes, miércoles…, o domingo. La única diferencia, si es que realmente la hay, es que cuando aparece alguno de esos nombres en el calendario, tiene que madrugar para ir al taller de aparado. Sentada ante la máquina de coser calzado, pasa la mayor parte de la jornada,  así lo ha hecho gran parte de su vida. El resto del día, independientemente de su nombre,  lo dedica a  tareas como lavar la ropa, fregar, cocinar, planchar…, y cuidar de los niños. Esto, también las ha realizado desde siempre, simplemente por ser mujer.

Adela abre los ojos al notar los primeros rayos de luz, que se filtran perezosos por la persiana. Aún no ha sonado el despertador. Hoy, es una de esas jornadas designadas para trabajar.

A su lado, en la cama, está Fermín, su marido. Perdió la necesidad de madrugar hace ya un año y medio, quizá dos…, ya no lleva la cuenta. Desde entonces,  se levanta cuando le viene en gana, y se ocupa en “otros menesteres”, ajenos a las necesidades familiares.

Lo mira con nostalgia. Recuerda que hace ya mucho tiempo era el forjador de sus anhelos, el que traía dulces besos, y tiernas caricias a su vida. Ahora, todas esas quimeras han desaparecido. Esos ósculos, antes tan deseados, se han vuelto amargos como la hiel. En ocasiones…, esas raras ocasiones, en que sus labios se aproximan, ella parece notar el sabor de la cicuta, y cree morirse.

Aquel amor de antaño, ha perdido toda la dulzura. Ha pasado demasiadas veces por el alambique, y está tan destilado, que sabe a agua sucia. Casi, nota el hedor a podredumbre.

Mira el abismo entre sus cuerpos. A la vista de cualquiera solo hay una escasa distancia, tal vez cincuenta centímetros. Pero en la mente de Adela, ese medio metro, se convierte en kilómetros de desazón. ¿Cuándo dejó de quererlo? ¿En qué momento dejó de desear sus caricias? ¿Cuándo comenzó a sentir que sus vidas estaban tan distantes? Cree que a él también le pasa lo mismo, pero lo exterioriza de otras formas, algunas no demasiado silenciosas…, y mucho más dolorosas. Ninguno habla sobre el tema, ni de ese…, ni de ninguno. No mencionan su zozobra, pero es una cosa que se siente, se palpa en el ambiente.

El desamor se ha instalado entre las paredes de su piso de tres dormitorios, cocina y dos baños, y ha tejido ya sus cortinas de grises y sucias telarañas, en las que los únicos enredados en sus letales hilos, son ellos.

Apaga el despertador antes de que suene. Con suerte no tendrá que sufrir las envestidas de Fermín si se despierta. No está con ánimos para sus “jueguecitos”.

En un fugaz suspiro, Adela recuerda cuánto deseaba esos cinco minutos antes de que sonase el despertador…,  pero de eso, ya hace demasiado tiempo. Esos minutos, en el que los roces se incendiaban de amor y de pasión; en el que los besos no eran fugaces, ni forzados; en el que deseaba que no sonase el maldito despertador.

Ahora tampoco desea que rechine la alarma, pero por otro motivo muy diferente. Aquellos recuerdos le parecen un sueño lejano; tal vez sean prestados, porque no los siente propios,  ya no le pertenecen esas evocaciones. Una imagen que ha quedado reducida a polvo con el paso de los días…, de los meses…, de los años…

Coge su ropa, los  zapatos…, y a hurtadillas, sin encender ninguna bombilla, y por supuesto, evitando hasta respirar para no hacer ruido. Sale como un hálito, de puntillas, iluminada únicamente por los haces de luz que caen perpendiculares desde la ventana, y que ella corta al pasar. ¡Ojalá fuese así de fácil cortar con todo! … pero no lo es… no es nada fácil….

En el pequeño cuarto de baño, comienza a vestirse. Debe darse prisa, no quiere llegar tarde, y mucho menos tener que sucumbir a la solicitud de Fermín de hacer el amor. Aunque más que amor, es sexo. En el que él, satisface sus necesidades fisiológicas, y ella consigue mantener a salvo su cuerpo por unas horas, tal vez, con suerte…, durante todo el día. Pero a ella le repugna, tanto si la somete, como si se obliga a sí misma a ser sumisa. Solo siente la necesidad imperiosa de huir, de escapar de todo. Pero no puede. Cree que es su obligación como mujer, pero sobre todo como madre. ¿Qué harían sus hijos sin su padre? ¿Cómo superarían vivir lejos de la figura paterna? ¡No podrían! Ella lo sabe… cree estar segura de que lo sabe…

La debilidad ha hecho mella en ella, tanto o más que las magulladuras que mantienen su cuerpo dolorido. Mira el rostro que se refleja en el espejo para pintarse los labios, y piensa: “Pobre mujer, ni  embadurnándose con el maquillaje, consigue disimular lo que lleva escrito en los ojos. … sus ojos….Dolor… Mucho dolor” Sin darse cuenta de que ese reflejo no es otro que el suyo…

Al salir, en silencio, cree que nadie se dará cuenta. Siente que ha conseguido disimular bien su situación, esquivará las preguntas, evitará la vergüenza… ¿hasta cuándo? Nota que no anda bien del todo. “Será por el golpe en la cadera. Aún es pronto para que esté bien. Las otras veces ha tardado un par de semanas en dejar de molestar”— piensa.., mientras recuerda con un escalofrío los golpes de anoche en su cara, en su cuerpo y en su alma…

 

Fdo. Natividad Poveda Vidal