Vacaciones en Salou

Os voy a narrar como si fuese un explorador mis aventurillas y las del grupito de la asociación de Salud Mental Aranda que hemos participado en el programa de vacaciones 2021 del IMSERSO que organizan desde nuestra Confederación Salud Mental España y nuestra Federación Salud Mental Castilla y León, que éste año hemos viajado a Salou y que he anotado en mi cuaderno de bitácora.

El grupito lo hemos formado 15 participantes y 3 monitores.

El viaje de ida desde Aranda a mí se me hizo corto, íbamos muy anchos en el autobús pues era de 55 plazas.

Miércoles 15

Después de llegar ya fuimos algunos a bañarnos a la piscina y otros fueron a dar una vuelta por Salou

Jueves 16

Fuimos a Cambrils y antes de eso visitamos Park Samá donde disfrutamos sobretodo dando de comer granos de maíz con la mano extendida a los ciervos que allí había separados por una malla metálica  de grandes agujeros.

En Cambrils tomamos un refresco.

Por la tarde fuimos a bañarnos a la playa de  Salou, la arena de la playa es fina, disfrutamos mucho, el agua de la playa de la costa dorada, es bastante salada por estar bañada por el mar mediterráneo y estaba bastante caliente.

Viernes 17

Todos a Port Aventura y todo el día. Como disfrute, no había estado nunca y creo que no voy a volverlo a hacer, pues son 66 años los que tengo, felizmente vividos. En las 9 atracciones en que me monté, entre ellas el Shambala que íbamos por los aires a más de 200 km por hora, el Dragón Khan en el que a gran velocidad íbamos por los aires boca abajo, la montaña rusa montada en estructura de madera y la caída libre, cerraba los ojos y me quita las gafas por si acaso volaban. También nos montamos en 3 atracciones que había que pasar por agua y nos mojamos, pero como hacia tan buena temperatura y ya nos habían dicho los monitores que llevásemos ropa apropiada para ello se nos secó enseguida.

Comimos un picnic sentados a la sombra, allí mismo en el recinto y a las 3 de la tarde fuimos a ver un espectáculo del oeste muy bien representado y hubo mucha gente en las gradas que estaban en forma de anfiteatro. Cada zona del recinto estaba muy bien decorado temáticamente como China, el Oeste, la Polinesia.

No teníamos que esperar para entrar en las atracciones, pues en esas fechas no había mucha gente ya que los niños estaban en los colegios y las familias muchas de ellas habían terminado sus vacaciones, pues según me dijo uno de los que venía con nosotros que había estado alguna vez y que le había tocado esperar hasta 3 horas en la cola de las atracciones.

Port Aventura está celebrando su 25 aniversario.

De regreso al Hotel Oasis Park de 4 estrellas, algunos fuimos a bañarnos a la piscina del hotel.

Que bien dormimos esa noche pues todos vinimos cansados.

Sábado 18

Visita a Reus y el Gaudí Center, pues Gaudí nació aquí, antes de coger el autobús de regreso a Salou tomamos algo en una terraza y visitamos la iglesia de San Pedro apóstol que es uno de los patronos de Reus junto con la virgen de la misericordia que se celebraba el siguiente fin de semana.

Por la tarde fuimos a la playa, algunos jugaron allí al juego de las palas con una pelota.

Después de la cena nos fuimos a dar un voltio y algunos que estuvieron en el karaoke del hotel oyeron cantar a uno de nuestros compañeros la estudiantina con su buenísima voz.

Domingo 19

Fuimos a la ciudad de Tarragona y vimos el anfiteatro en el que Javi con el móvil con el código QR nos puso las explicaciones de cada rincón, y el circo romano. Que bien se portaron con nosotros los trabajadores de turismo de allí, hasta a la torre del circo subieron en ascensor una compañera que iba en silla de ruedas y los que iban con ella, hasta lo más alto de ella, desde allí divisamos unas bellas panorámicas de los tejados de las casas de Tarragona en donde destacaba su catedral. En la parte alta e interior de la torre había una maqueta de Tarragona en el siglo XV.

A la vuelta de Tarragona uno del grupo nos vino contando chistes y unos colmos en el autobús en el que hacía participar a los 14 que íbamos en él y por la tarde a disfrutar de la playa.

Después de cenar la gran mayoría fue a dar una vuelta nocturna por Salou.

Lunes 20

Por la mañana estuvimos por una calle próxima al hotel que tiene muchas tiendas comprando cosas para cada uno o para llevar de regalo a nuestros seres queridos y por la tarde nos prepararon una sorpresa Javi, Celia y Alicia y fue dar una vuelta por Salou en el tren turístico de la ciudad en la que aprovechamos para además de ver sus calles hablar con los que llevábamos al lado, ya que duró casi dos horas y nos dejó al terminar el recorrido enfrente del hotel Jaume I.

Después de cenar unos nos retiramos a nuestra habitación otros estuvieron en el espectáculo que daba el hotel y otros a los recreativos que había cerca del hotel donde a la vez que jugaban se echaron unas risas.

Martes 21

Este día cuando íbamos a ir a la playa estaba lloviendo bastante y por eso nos quedamos en el hotel, unos jugando un torneo de pin pon, otros con juegos recreativos y después cuando escampó unos fueron de paseo y dos a la piscina.

Por la tarde, Javi, Celia y Alicia nos tenían preparada una gran sorpresa, ir en dos grupos al spa del hotel durante una hora cada uno.

Mi experiencia del spa y el sentir general es que nos ha relajado totalmente y distendido  los músculos de todo el cuerpo.

Y antes de ir a cenar tuvimos una pequeña fiesta de despedida, donde destacamos lo bien que lo hemos pasado todos y nos han entregado a cada uno una cartulina con la foto de todos y un llavero de Salou.

Miércoles 22

Viaje de regreso. A las 7 de la mañana paso a llamarnos Celia y Javi a cada habitación para levantarnos.

Por otra parte quiero reseñar que las comidas de bufé del hotel han sido incluso mejor que en otras vacaciones y con atenciones del que nos recibía en el comedor que era una persona muy positiva.

 

He preguntado a todos los del grupo que tal estaban en las vacaciones y todos me han dicho que muy bien.

El tiempo ha sido ideal 20 grados de mínima y unos 28 de máxima todos los días.

Hemos hecho muchísimas fotos.

Estamos muy agradecidos los 15 participantes a Javi, Celia y Alicia y les ponemos una nota de 10 cum laude por lo bien que lo han hecho desviviéndose por todos.

Ya estoy deseoso de saber cuál será nuestro próximo destino.

 

 

Fdo. Alberto Blanco Platel

 

¿TE APETECE PASAR?

LAS VIVIENDAS DE SALUD MENTAL ARANDA

Hoy os dejamos el artículo con la cuarta y última  pregunta realizada a los participantes de las viviendas MENTA, ESPLIEGO y AMAPOLA.

 

  1. Qué es lo que más valoras de vivir aquí.

Anónimo 1: Lo que más me gusta de vivir en la vivienda es la compañía, ya que me complemento bien con mis compañeras, con quien juego a las cartas. Además, la vivienda tiene buena accesibilidad, no tengo ningún escalón y está muy bien. Refuerzo el apoyo que tenemos entre las tres personas que vivimos juntas..

Anónimo 2: Reconozco que con mis compañeras hay que tener mucha paciencia, aunque son muy buenas personas y eso lo compensa. Me gusta la compañía y destaco que con cada compañera tengo una afinidad que me gusta.

Anónimo 3: Valoro la tranquilidad con la que vivo, la convivencia que tenemos y que cuando hay cualquier malentendido enseguida lo hablamos  o mediamos porque somos compañeros.

Anónimo 4: Desde que vivo en el piso estoy más contento, antes en el pueblo tenía conflictos y aquí ya no me pasa estoy tranquilo y tengo calidad de vida.

Anónimo 5: Valoro la comida que está muy buena, como nos divertimos jugando a las cartas… Además destaco que soy mucho más independiente y autónomo y hago cosas del día a día que antes no asumía.

Anónimo 6: Valoro la compañía, somos muy buenos compañeros y tenemos sentido del humor entre todos formamos un equipo y nos animamos unos a otros.

Anónimo 7: Una de las cosas que más me gusta de vivir aquí es el apoyo que recibo de mis compañeros. A veces hablamos poco pero otras veces nos reímos de tontadas que dice uno u otro.

Anónimo 8: Valoro mucho el estar acompañado, antes vivía solo y sentía gran soledad, sin embargo ahora paso el día entero acompañado, y el día se me hace más corto. La asociación me ayuda mucho en mi organización, sobre todo en mi gestión económica.

Anónimo 9: Me siento escuchado y comprendido. Como he dicho antes mi vida ha cambiado para mejor. Vivir en un piso supervisado tiene la ventaja de estar acompañado todos los días por los técnicos que nos aconsejan, asesoran y apoyan en lo que necesitemos.

Anónimo 10: Valoro la compañía que tengo en casa y aunque soy más tímido me gusta estar con mis compañeros. Me siento bien aquí y el apoyo recibido por los técnicos es importante para mi día a día.

 

PD: Esperamos que os hayan gustado los cuatro artículos de vivienda, en los que hemos querido mostrar cuál es la opinión de las personas que deciden vivir junto a otros compañeros en una vivienda supervisada de Salud Mental Aranda, dando voz a las personas que realmente la tienen y que hablan de su experiencia de vida.

Si te han gustado los artículos, no dudes en hacérnoslo llegar a través de comentarios aquí mismo en la web o en nuestros perfiles de redes.

Gracias, por haber dedicado éste tiempo a conocernos un poquito mejor.

 

Fdo. Participantes, con el apoyo del equipo técnico de Viviendas Supervisadas

¿TE APETECE PASAR?

LAS VIVIENDAS DE SALUD MENTAL ARANDA

Hoy os dejamos el artículo con la tercera pregunta realizada a los participantes de las viviendas MENTA, ESPLIEGO y AMAPOLA.

  1. Cuéntame cómo es tú día a día en la vivienda.

Anónimo 1: Me levanta sobre las 10, cuando llega la técnico. Por las mañana suelo ir a la asociación a las actividades. Y por la tarde suelo estar en casa viendo la televisión, ya que me entretiene mucho los programas como “ahora caigo, boom y pasapalabra”. Algunos días de la semana me toca cocinar y hacer la cena o recoger y hacer la limpieza.

Anónimo 2: Suelo madrugar un poco más que mis compañeras y cuando la monitora llega ya estoy levantada. Suelo ir todos los días a la asociación por las mañanas ya que me gusta mucho ir a pintura, lo disfruto y se me da bien. Luego por la tarde suelo estar en casa con mis compañeras pintando o viendo la televisión y algunos días voy de paseo con mi hijo.

Anónimo 3: Salimos a caminar con los compañeros del piso, vamos a clase donde hacemos diferentes actividades, vemos la TV juntos. Además realizamos tareas del hogar y las dividimos para que esté repartido, hacemos la compra cada semana acude una persona.

Anónimo 4: Me levanto por las mañanas, desayuno y acudo a las actividades, también suelo ir con mis compañeros a caminar, hacemos las tareas del hogar, la limpieza, la compra, cocinar.

Anónimo 5: Suelo cocinar, hago las tareas, salgo con mis compañeros y con personas de la asociación hacemos planes como ir al cine o a tomar un café.

Anónimo 6: Me levanto pronto y si puedo salir a dar algún paseo, salgo a la fresca. Si ese día me toca hacer la comida aprovecho y la dejo preparada. Voy a la asociación a hacer las actividades que me toque y por las tardes me gusta leer, escribir y pintar.

Anónimo 7: Me levanto no tan pronto como mi compañero, desayuno, me aseo y según tenga actividad o no, veo la tele, voy a la asociación o me doy un paseo. Realizo las tareas que me corresponden en casa y los fines de semana quedo con mis amigos de Menta para dar una vuelta o tomar algo.

Anónimo 8: Yo también soy de los que madrugan y como soy muy inquieto salía pronto a la calle a pasear. Ahora no puedo porque tengo una historia en la espalda que me pide reposo. Hago las tareas que me tocan según puedo por los dolores que padezco y agradezco mucho a mis compañeros que me ayudan en lo posible. Voy a la piscina y me gusta mucho. Los fines de semana suelo ver a mi ex mujer y mis hijas, eso es algo que me encanta.

Anónimo 9: Me levanto sobre las 8.30-9.00. Voy a la asociación por las mañanas. Hago las tareas que me corresponden día a día. Me gusta ver la TV y salgo a pasear por las tardes y fines de semana. Alguna vez jugamos a las cartas todos en casa y compartimos unas risas.

 

PD: no te pierdas el último artículo que lanzaremos el jueves 27 de mayo.

¿TE APETECE PASAR?

LAS VIVIENDAS DE SALUD MENTAL ARANDA

Hoy os dejamos el artículo con la segunda pregunta realizada a los participantes de las viviendas MENTA, ESPLIEGO y AMAPOLA.

  1. ¿Cómo ha sido la época de la pandemia dentro de la vivienda?

Anónimo 1: Inicialmente fue un rollo, con el tiempo y buscando entretenimiento cómo hacer punto, jugando a las cartas o viendo la TV fueron pasando los meses.

Anónimo 2: Lo pasé mal, se me hizo largo. Tenía la necesidad de salir a andar, y lo hacía con un permiso dando un paseo, aunque la gente, “los policías del balcón”, me criticaban por estar en la calle y me hacía sentir muy mal. Me entretuve pintando, jugando a las cartas y viendo la televisión con mis compañeras. Además me gusta mucho leer. Echaba de menos ver a mi familia. Agradezco la visita de los técnicos con quienes hicimos diferentes actividades en casa.

Anónimo 3: Muy mal, no podíamos salir de casa y los técnicos venían a diario donde hacíamos talleres y ejercicios, jugábamos a las cartas al parchís al dominó. En mi caso además aprovechaba para subir y bajar las escaleras del edificio para estirar las piernas.

Anónimo 4: Yo cuando vi que iban a cerrar todo me marché al pueblo con mi familia, allí escuchaba música y hacía crucigramas. Además desde la asociación me traían cuadernos con ejercicios para que me entretuviera y estuviese activo.

Anónimo 5: Aprovechábamos que teníamos un permiso para pasear 30 minutos al día, junto a los paseos y los ejercicios que nos mandaban los técnicos se pasaba mejor el tiempo.

Anónimo 6: Yo valoré las tardes jugando a las cartas, en esa época jugábamos mucho para matar el tiempo.

Anónimo 7: Soy una persona inquieta y movida. Me gusta mucho pasear y me sienta bien. Cuando dijeron que no podíamos salir de casa me sentía cohibido y encerrado. Gracias a los monitores que venían de vez en cuando se pasaba mejor.

Anónimo 8: Yo durante el confinamiento vivía en mi domicilio. Lo pasé francamente mal. Solo, con ansiedad, angustia y muchos pensamientos. Gracias al SAD hablaba todos los días con alguien y no me sentía tan mal. Mantenía mucho contacto con la asociación entre monitores y compañeros que se hacía más llevadero.

Anónimo  9: Durante el confinamiento me sentí muy mal, agobiado, pensaba que no iba a acabar nunca. El contacto con mis hijas era menor y para mí es muy importante.  Menos mal que venían los monitores para hacer actividades con nosotros y pasaba el rato volando.

Anónimo 10: Para mí  también fue agobiante, el hecho de no poder dar ningún paseo. Por lo menos mantenía contacto telefónico con mi familia. Gracias a los monitores hacíamos gimnasia, pintura, juegos, etc.

 

PD: no te pierdas el próximo jueves 20 de mayo la tercera pregunta

¿TE APETECE PASAR?

LAS VIVIENDAS DE SALUD MENTAL ARANDA

 

Desde Salud Mental Aranda queremos enseñaros las viviendas que actualmente tenemos en la asociación, contaros la experiencia de las personas que viven en ellas y como puede ser un día a día cotidiano en este recurso. Hay personas que llevan meses y otras que ya acumulan la experiencia de cinco o incluso más años viviendo en este servicio.

En la actualidad existen 3 viviendas: AMAPOLA, ESPLIEGO y MENTA donde residen un total de 4 mujeres y 7 hombres con edades comprendidas entre los 34 y 65 años.

Para acercarnos un poco más a ellas, os dejamos los siguientes relatos, para que sean las personas que viven en este recurso quienes os lo puedan contar.

A lo largo de éste mes de mayo, cada semana lanzaremos un artículo con las 4 preguntas que les hemos hecho a todos los participantes.

La pregunta de ésta semana es:

  1. Cómo te ha cambiado la vida desde que vives en una vivienda supervisada.

Anónimo 1: Antes vivía en un pueblo de Burgos con mi marido, ya fallecido. Por las mañanas me marchaba al centro de día de un pueblo cercano. Ahora que estoy viviendo en una vivienda supervisada me encuentro muy bien, mi  rutina normalmente es: por las mañanas ir a la asociación y por las tardes lo dedico a mi ocio como puede ser ver la TV, hacer punto o jugar a las cartas con mis compañeras.

Define su vida en la vivienda como “fácil y bonito”.

Anónimo 2: Antes vivía con mi familia, si bien la convivencia era buena de manera intermitente. Desde que estoy en la vivienda estoy bien y me comprometo acudiendo a mis talleres en la asociación por las mañanas. Me gusta ir de paseo y estar por la tarde pintando, viendo la televisión y jugar a las cartas con mi compañera.

Defino mi vida en la vivienda como “distinto y difícil”.

Anónimo 3: Viví en un pueblo de la provincia de Burgos hasta que empecé en la vivienda hace cinco años. Soy la más veterana y he vivido muchas aventuras. Cuando comencé en la vivienda los monitores me hacían sentir muy protegida.

Destaca que en la vivienda se ríen mucho.

Anónimo 4: Antes vivía en un pueblo pequeño que no tenía recursos, ahora tengo más apoyos y recursos, me siento mejor y el cambio ha sido para bien.

Anónimo 5: Vine de Palencia por la recomendación de mi psicólogo que me habló de las viviendas supervisadas “llevo ya 5 años aquí” estoy muy agusto y además soy de los pocos que he pasado por todas las viviendas que tiene la asociación de Aranda.

Anónimo 6: En un principio no quería entrar a los pisos y una vez que lo probé me sorprendió para bien, no imaginaba que sería así. Hago muchas cosas y muchas más que cuando vivía en mi pueblo.

Anónimo 7: Solo puedo decir que me siento agusto en el piso con mis compañeros y valoro mucho el trato que tenemos entre todas ¡El buen ambiente!

Anónimo 8: Sí que ha cambiado. Es diferente. Hace años estaba acostumbrado a la vida de dulzura, a la buena vida, que en el fondo no era la más adecuada y desde que estoy en espliego estoy más organizado.

Anónimo 9: mi vida ha cambiado a mejor, sobre todo en la soledad que sentía antes y ahora no. Me siento acompañado en todo momento por mis compañeros de piso y el profesional de referencia.

Anónimo 10: Es mi segunda casa. Si yo pudiera elegir me gustaría estar en el pueblo pero no me queda más remedio. Me siento agusto aquí, comprendido por mis compañeros y monitores. Tengo que decir que mi vida ha cambiado para bien.

Anónimo 11: En la vivienda me siento bien. Siento que mi vida ha cambiado para bien. Antes en el pueblo estaba más desorganizado y más solo. Ahora con el apoyo diario me siento mejor.

 

PD: no te pierdas el próximo jueves 13 de mayo la siguiente pregunta.

LA PAREJA DE DOS

Dos participantes con experiencia propia de nuestra Asociación Salud Mental Aranda, desde abril de 2020, mantenemos una comunicación telefónica diaria.

Uno tiene el teléfono móvil y un portátil y tablet y el otro teléfono fijo.

En estos 11 meses a través del teléfono y del ordenador, hemos escuchado: canciones profanas y religiosas todas preciosas y normalmente con mensaje y de nuestra época, audiovideos sobre la autoestima, de psicología positiva, de salud física y de los beneficios del ejercicio físico y de la naturaleza, otros vídeos han sido de nuestra Asociación cuando han hablado en los medios de comunicación de radio o televisión, o de la Federación de Salud Mental Castilla y León, de deportes, o de los grabados con motivo del 20 aniversario de nuestra Asociación, también de cómo sentirse bien, de cómo superar la ansiedad, o de la amistad, hemos hablado también de nuestras familias, etc.

Uno de los dos a veces leía e-mails muy constructivos que había imprimido que le habían enviado los profesionales de la Asociación o leía escritos de los muchos apuntes que siempre toma cuando asiste a las clases o habla con los profesionales.

Esto nos ha venido muy bien especialmente cuando hemos estado confinados los primeros meses de la pandemia y actualmente, también repasamos lo que hemos hecho ese día que hablamos o preveemos los quehaceres de los próximos días.

Hablamos mucho de todo lo referente a nuestra Asociación y así a veces hemos hecho sugerencias a algún profesional para que lo tuviesen en cuenta que las han llevado a cabo.

Procuramos no criticar a nadie y así ver las posibles mejoras en la relación que tenemos con esas personas de las cuales hablamos

¿Qué conseguimos en esta comunicación?:

Apoyarnos mutuamente, estar de alguna forma acompañados, conocernos a fondo con sinceridad, crear lazos de amistad, prever en lo posible el futuro, cuidarnos, superar la ansiedad, valorarnos y valorar a los que conocemos, aprender el uno del otro. Es como una terapia.

Ninguno de los dos sentimos adicción a la llamada y a hablar, ni lo sentimos como una obligación. Siempre queremos que el otro se sienta mejor, de eso depende la duración de la llamada. No tenemos un tiempo fijo para comunicarnos.

El gasto que tenemos es mínimo, pues es una llamada que está bajo una tarifa de las que ofrecen actualmente estos servicios.

Es una experiencia de enriquecimiento mutuo. Nos ha servido para superarnos y también prolongar el espíritu de la Asociación que en ella compartimos en las clases presenciales y vemos los frutos de eso de una forma concretizada.

Te agradecemos que hayas leído y compartido nuestra experiencia. 

 

Fdo. Alberto Blanco Platel y Carmelo Esteban Esteban

 

LA COLMENA DE SALUD MENTAL ARANDA

En el universo está la tierra, ésta tiene  esparcidos por toda ella en medio de la naturaleza de la sociedad muchas colmenas de Salud Mental, están entre ellas las que están por España y dentro de ésta, las de Castilla y León.

Una de esas colmenas es la de Salud Mental Aranda de 20 años de vida.

Hay enjambres en esas colmenas que se han creado al surgir de las sedes, son las delegaciones. En Aranda, las enjambres que ya se han hecho colmena son la de Roa y la de Huerta del Rey

En la colmena de Salud Mental Aranda en sus alzas están los cuadros o panales, cada uno de ellas con sus diferentes clases de abejas donde colocan su miel. El emplazamiento de las colmenas de Salud Mental Aranda está en medio de la creación de la sociedad donde las abejas pueden libar en las flores que hay en su ecosistema lleno de floración que son cada una de las personas de su población de Aranda con los que tratan cada “abeja”. En los cuadros o panales que están cubiertos de abejas, que son sus participantes, destacan la reina (los profesionales), las alzas de la colmena hay que  tenerlas limpias esto lo hacen los del Centro Especial de Empleo (CEE)

Todos sus integrantes colaboran para elaborar la miel que es el fruto procedente de su trabajo, esfuerzo y constancia.

Las abejas (los participantes, familiares y profesionales), portan en sus patas (en su mente y corazón) el polen (su experiencia) En el abdomen de las abejas (donde están los consejos que reciben) emiten un olor que guía a las abejas (los integrantes de Salud Mental ) hacia el lugar donde se encuentran  los alimentos que pueden aprovechar. Una abeja emigrada de su colmena se vuelve otra vez a ella.

La anatomía de la reina (los técnicos) es similar a la de la abeja obrera (los demás integrantes) ella tiene un órgano reproductor, son como las madres de todos.

No hay zánganos en estas colmenas aunque en la realidad son las que fecundan a la reina. Tenemos que comprobar el funcionamiento normal de la colmena para ello se usa el ahumador para echar bocanadas de humo en  la piquera (que es al agujero  de abajo por donde salen y entran) esta comprobación de la colmena se hace con los cuestionarios de satisfacción y las revisiones externas que se hacen para llevar un control.

El apicultor hace ficha de cada colmena (los de federación) y a las abejas , el Plan de Apoyos Integrado (PAI)

La miel (el fruto de la colmena de Salud Mental Aranda) se extrae con el extractor para ello se quita de cada cuadro o panal la capa de cera que cubre las celdas (que es lo que hace que cada participante deje ver sus verdaderos valores de su interior), y en la rotación del extractor de cada panal o cuadro esculla la miel.

Para la invernada (el estado de confinamiento reciente) que es cuando termina la floración se deja  a las abejas con un poco de miel en el alza (que son los consejos que hemos recibido y nos han servido para este tiempo de confinamiento). Durante los rigores invernales se las facilita algún resguardo del aire norte, lluvia y nieve (los momentos de valle de cada uno de los participantes)

Las colmenas tienen enemigos: los abejarrucos (que son externos como el estigma), la polilla que son ácaros (que son las críticas internas)

La colmena Salud Mental Aranda es una fuente de riqueza y su miel es una alimento que no tiene fecha de caducidad.

 

Redactado por Alberto Blanco Platel, miembro del Comité Pro Salud Mental y participante.

REFLEXIONES DESDE LAS VENTANAS DE AMAPOLA…

En Amapola la música nos ha estado acompañando durante todo el confinamiento, nos ha servido para relajarnos, reflexionar, conectar con nosotras mismas, para pasar ratos divertidos e incluso para hacer un karaoke.

Por eso desde Amapola queremos compartir una canción con vosotros. Para que os sirva de inspiración, refugio, relax, desconexión… para que la disfrutéis solos o en compañía.

Y para que veáis que a pesar de las circunstancias según como lo miremos todo puede ser… BONITO.

 

https://www.youtube.com/watch?v=BRTpdxUoJv4

 

Bonito

Todo me parece bonito.

Bonita mañana, bonito lugar.

Bonita la cama, qué bien se ve el mar.

 

Bonito es el día

que acaba de empezar.

Bonita la vida…

Respira, respira, respira

 

Bonita la paz, bonita la vida

Bonito volver a nacer cada día

Bonita la verdad cuando no suena a mentira

Bonita la amistad, bonita la risa

 

Bonita la gente cuando hay calidad

Bonita la gente que no se arrepiente

Que gana y que pierde, que habla y no miente

Bonita la gente, por eso yo digo

 

Bonito

Todo me parece bonito

Bonito

Todo me parece bonito…

 

Begoña, Elena y Pilar.

 

REFLEXIONES DESDE LAS VENTANAS DE ESPLIEGO…

En un abrir y cerrar de ojos todo puede cambiar. Nos cierran las fronteras, los hospitales se saturan, nos limitan salir a las calles y el miedo  se nota en el ambiente. Mientras esto va sucediendo, nos damos cuenta que echamos de menos esas pequeñas cosas que muchas veces durante nuestras rutinas diarias dejamos de lado, todas esas cosas a las que antes no les dábamos importancia.

El coronavirus nos ha traído algunos cambios radicales en nuestra vida en un plazo muy corto de tiempo pero en Espliego eso no nos ha frenado y hemos estado reflexionando y buscando lo positivo, lo que nos ha hecho sentir agusto durante el confinamiento, lo que hemos aprendido  y con lo que de verdad nos queremos quedar.

Estas son algunas de las reflexiones que Marcelino, Francisco, Víctor y Alfonso han querido compartir con nosotros:

 

Más unión en general; sobre todo con mi familia. He  añadido a mi vida otra experiencia y ésta me ha hecho tener más ganas de vivir. 

En ocasiones reflexiono y me sorprende lo bien que he sabido llevarlo.

Mis hermanos me han estado llamando todos los días y eso,  me ha hecho sentir bien.

He aprendido a buscar tiempo para mí, a hacer cosas que realmente me gustan Al pasar más tiempo juntos, el compañerismo se ha visto reforzado.

Alfonso, Francisco, Marcelino y Víctor.

REFLEXIONES DESDE LAS VENTANAS DE MENTA….

Durante este confinamiento de ya casi 80 días, me ha dado tiempo a reflexionar sobre la vida. Me gustaría compartir con vosotros aquellas cosas que más echo de menos y que he comenzado a valorar por no poderlas realizar: el poder caminar por la calle libremente, sin horarios, sin restricciones ni medidas, tomarme un café tranquilamente en una terraza, dar un beso o recibir un abrazo pero sobre todo, valorar a las personas que tengo a mi lado: como mis amigos, compañeros y familiares.

Reconozco que he aprendido a trabajar un poquito más la paciencia y dejar que las cosas vayan llegando y pasando a su ritmo.

Durante este confinamiento echo mucho de menos mi rutina diaria y valoro las actividades que desde Salud mental Aranda se imparten. Estoy agradecida de vivir en una vivienda supervisada donde tengo todo lo que necesito.

 

 

Durante este confinamiento también he reflexionado y valorado las pequeñas cosas del día a día, como por ejemplo tener una rutina en la asociación.

Como mi compañera, yo también me siento muy afortunado de vivir en una vivienda supervisada: estáis siendo mi segunda familia.

Estar confinados ha hecho que gane confianza en mí mismo y también con mis compañeros. Soy consciente de que poco a poco me he ido soltando. El confinamiento me ha servido para aprender a adaptarme y vivir la vida de otra manera.

 

Así empiezan las emocionantes reflexiones  sobre el confinamiento de Gema y Valentín, ellos han querido hacerlas visibles  y os invitan a que comentéis las vuestras.

Compartir pensamientos y experiencias nos enriquece.

 

Gema y Valentín.