ASISTENCIA PERSONAL: CAMINANDO HACIA LA VIDA INDEPENDIENTE II

Continuamos conociendo el Servicio de Asistente Personal de la mano de los participantes que se benefician de este servicio que ofrecemos desde Salud Mental Aranda. (Para preservar la intimidad de los participantes se les ha asignado un pseudónimo).

Por qué te viene bien compartir ese rato con el AP.

TIGRE: He cogido confianza con mi asistente y me gusta pasar tiempo con él.

GATO: Por la seguridad y el alivio con el que me encuentro.

PUMA: Me hace olvidar lo mal que lo pasé con mi expareja, lo pasé muy mal cuando a veces pensé en el suicidio y hablar de esto y de otras cosas me ayuda a superarlo.

CABRA: Me ayuda a distraerme de la rutina del pueblo, siempre me alegro mucho cuando viene y me siento escuchada y que me entiende.

OVEJITA: porque estoy muy sola y me gusta hablar con la asistente, se me hace corto el tiempo ya que se me pasa muy rápido, porque cuento lo que me ha ocurrido a lo largo de la semana y contarlo me ayuda a estar mejor.

ZORRO: Me ayuda a salir de casa un par de horas a la semana, algo que me viene muy bien y que espero con ganas.

DELFÍN: Me siento bien con ella y me da confianza para hablar de mis cosas porque no me siento juzgada, además me anima para seguir adelante y me hace sentir que soy capaz.

BURRITO: Me ayuda saber que estáis ahí.

KOALA: Porque cuando estoy con él me apoya y me da muy buenos consejos, y me hace sentir bien.

PANDA: Porque cuando estoy con el me encuentro a gusto, y me enseña a controlar mis frustraciones.

¿Tienes confianza con tu AP? ¿Qué te ha llevado a tener esa confianza?

TIGRE: Sí, llevo 3 años con él y me siento cómodo y con la confianza suficiente para poder hablar de cualquier cosa.

GATO: Tengo mucha confianza con mi AP, sobre todo por la seguridad y el alivio que me proporciona.

PUMA: Bastante, son gente de confianza y lo demuestran dándote la ayuda que necesitas.

CONEJO: Si, que alguien me escuche con respeto y no sentirme juzgada me hace confiar.

PERRO: Si, mucha, tengo más confianza que con la familia porque el AP me ayuda y me apoya.

GORRIÓN: Si porque nos tratamos con honestidad, respeto y sin prejuicios, algo que echo de menos en mi vida diaria.

CABRA: Si, comparto todo con ella hablamos mucho y de muchos temas, nos reímos mucho y me alegra la vida, eso me da confianza.

OVEJITA: Hemos conectado bien, porque me entiende bien.

LINCE: si tengo confianza. Son muchas horas juntas en las que hemos hablado de todo, y, como se suele decir, “el roce hace el cariño”.

ZORRO: He cambiado tres veces de asistente en cuatro años y todos son buenos profesionales, eso me da confianza porque, además, me tratan con respeto y cariño.

DELFÍN: Si, nos conocíamos de antes y eso es un punto, además me valora y me respeta tal y como soy.

GATO II: desde luego que si. Su forma de ser conmigo y de tratarme tan bien desde un principio, sin ni siquiera conocerme.

BURRITO: Sí, tengo confianza y estoy contento con ella, escucha, y ayuda.

KOALA: Si, porque día a día me lo demuestra.

PANDA:  Me lo demuestra todos los días que puedo confiar.

¿Cómo estabas antes del servicio y cómo te encuentras en este momento? ¿Te sientes capaz de hacer más cosas por ti mismo que antes del SAP? ¿Crees que haces más cosas por ti mismo desde que empezaste con el SAP?

TIGRE: Antes me encontraba fastidiado emocionalmente, sin embargo, ahora estoy mejor. Me siento con más ganas de vivir que hace unos años.

GATO: He mejorado mucho en ilusión y ánimos en general. Me siento capaz de hacer más cosas, con muchas más ganas. Siento que estoy más organizado, con mucho consejo.

PUMA: Después de una mala relación con mi expareja me quedé hundido tanto psicológica como económicamente y estas personas me están ayudando mucho porque sin ellas no volverían a ser el mismo de antes. Ahora me encuentro bastante mejor y con otra perspectiva de la vida, me siento con más capacidad para hacer más cosas que antes gracias a la ayuda del SAP. Ellas son una gran ayuda y lo digo con todo el corazón, no lo digo por decir, sino que lo siento como lo digo.

CONEJO: Llevaba un tiempo mal, me encontraba muy baja de moral, con pocas fuerzas y sin ninguna motivación para hacer algo. Ahora me encuentro mucho mejor, mi vida se ha normalizado y vuelvo a ser una persona autónoma.

PERRO: Fumo cannabis, depende del consumo que haga estoy bien o mal, pero el AP me da fuerzas para ganar confianza en mí mismo y siento que me comprenden. Para mí son una gran  motivación que me ayuda a intentar superarme cada día.

GORRIÓN: En mi casa me han sobreprotegido siempre, desde mi diagnostico en salud mental han hecho todo entre mis padres y mis hermanas. Desde que empecé con el AP siento que he madurado emocionalmente y me ha ayudado a superar los malos momentos que he pasado al tener que cuidar primero de mi padre y su fallecimiento y ahora de mi madre que es una persona mayor. Ahora me siento más capaz de hacer cosas por mi misma porque tengo el apoyo del  AP que me refuerza y me ayuda a seguir adelante.

CABRA: antes del AP no salía para nada de casa, me sentía sola y triste, he conseguido vencer los miedos y las sombras que me perseguían, mi vida ha cambiado para mejor. Ahora tengo muchas ganas de salir y de hacer planes y actividades fuera de casa y aparte también tengo una rutina que me encanta romper.

LINCE: Estaba muy sola, casi perdí hasta el habla. Ahora hablo durante dos horas con fluidez. Mi AP es el vínculo que tengo con el mundo y me hace sentir conectada, aunque a penas salga de casa.

DELFÍN: Antes me sentía sola, no tenía con quien expresar lo que siento de forma libre. Ahora me siento capaz de decir lo que quiero en voz alta y que alguien me escuche sin juzgarme. Me siento capaz de hacer cosas sola, y así voy perdiendo los miedos y tengo más confianza en mí misma.

KOALA: Antes me encontraba agobiado por lo que me está pasando, ahora estoy mejor mentalmente, y tengo más apoyo.

PANDA: Antes mi relación familiar estaba muy deteriorada, y desde que estoy con él ha mejorado, pero tiene que ser aún mejor.

ASISTENCIA PERSONAL: CAMINANDO HACIA LA VIDA INDEPENDIENTE I

A lo largo del año, desde el Servicio de Asistente Personal de Salud Mental Aranda se han atendido a 23 personas de Aranda y la comarca. Mucha gente se pregunta en qué consiste realmente este servicio, y quién mejor que las personas que lo reciben para explicar qué hacen y qué beneficios han obtenido desde que lo reciben. (Para preservar la intimidad de los participantes se les ha asignado un pseudónimo).

¿Qué es lo que más valoras o más te gusta del servicio y de tu asistente personal? ¿Y lo que menos?

TIGRE: la confianza que he cogido, los desahogos emocionales y la relajación que siento después. De momento no me molesta nada de mi asistente, me parece que tiene buen humor y buen talante.

CONEJO: Las conversaciones que tenemos me sirven de desahogo y que hacen que vea las cosas de una forma más positiva. No hay nada negativo que pueda decir del asistente.

PERRO: Me ayudan con mis problemas y con el consumo de cannabis, me hacen mucha compañía y me dan cariño.

GORRIÓN: Que puedo contarle cualquier cosa con total libertad sin sentirme juzgada. Me trata con respeto y tiene mucha empatía y asertividad conmigo.

LINCE: Ha sido y sigue siendo un gran apoyo para mi, además me escucha y me comprende. Lo que más hacemos es conversar, algo que a mi AP se le da muy bien y me hace sentir a gusto. Saca jugo a todo y pasamos unos ratos muy amenos. Aprendemos juntas y hablo y me expreso mejor que hace unos años.

ZORRO: Poder hablar con confianza de cosas íntimas. No veo nada de malo en el AP.

BURRITO: Hay muchas cosas buenas que valorar del servicio y de mi asistente personal. Valoro saber que estáis ahí, que puedo contar con vosotros, con vuestra ayuda, apoyo, compañía… No tengo ninguna queja de mi asistente personal, me parece un encanto. Creo que se podrían hacer aún mejor las cosas. En primer lugar, la financiación del servicio, ya que a través de la Dependencia te ofrecen el servicio, pero hay que pagar también. En el servicio también creo que debería ser más abierto, y podrías hacer cosas para mí aunque yo no estuviera presente: hacer trámites en la administración, trámites bancarios, compras, buscar un piso… También la necesidad de implantar un horario de citas, ya que me gustaría que el servicio fuera más a demanda (por ejemplo si hoy quiero ir por la tarde a hacer algún recado, poder llamar por la mañana y contar con ese apoyo por la tarde). Me gustaría que en vez de tener que estar yo pendiente de los horarios de mi asistente, creo que sería mejor contar con el servicio a la hora que a mí me viniera bien (dentro o fuera del horario laboral establecido),  y no necesariamente con mi asistente, sino con cualquier otro que estuviera disponible. Hay que estar al servicio de quien lo necesita y no del trabajador. Aun así, estoy muy contento con el servicio y con mi asistente, creo que el trabajo es fenomenal.

GATO II: Que puedo hablar con ella de cualquier tema sin miedo a ser juzgada o por mi pasado. Me sirve como desahogo. Aprendo muchas cosas nuevas con ella. En momentos de bajón me ayuda a regularles. Sabe cómo ayudarme en cualquier cosa que necesito y me ha servido mucho cuando he estado mal de las piernas, ya que me ha sido de un gran apoyo. La forma en que trata, de alegría, cordialidad y respeto, siempre con una sonrisa al recibirme. Lo que menos me gusta es que creo que no ha establecido buena relación con el resto de la familia y que las sesiones se me hacen cortas.

PANDA: Me hace ver cosas que yo antes  no veía, y he aprendido a controlar mis frustraciones. Lo que menos me gusta  es que es un poco estricto.

 

Cuéntanos que sueles hacer con tu AP.

GATO: Me asesora en trámites. Me da confianza en temas de papeles, me orienta en gestiones burocráticas y me ayuda con las citas médicas. Hay además un desahogo emocional. Me apoyan en las AVDs, me asesoran y así no me dejo.

PUMA: Solemos charlar sobre cosas de actualidad en España y en el extranjero. Me ayuda en temas tecnológicos y otras gestiones. Después tomamos un café antes de irse de vuelta.

CONEJO: Charlamos sobre temas de actualidad y de cosas personales que han sucedido y suceden en mi vida. No puedo decir nada malo del AP.

PERRO: Hablamos mucho de temas personales y de actualidad, consultamos internet, escuchamos música, hacemos ejercicios de estimulación cognitiva, plasmamos ideas en el papel, hacemos recados, paseamos, tomamos algo en una terraza….

GORRIÓN: Paseamos, hablamos y reflexionamos sobre problemas y situaciones de mi vida y de la vida en general. También tomamos café en un bar, vamos a hacer la compra o a ver escaparates.

OVEJITA: Hablar, hacer la compra y compartir el tiempo.

ZORRO: Me acompaña a hacer trámites, charlamos, paseamos, me saca del pueblo algo que agradezco porque me ayuda a desconectar.

DELFÍN: Hablar, comunicarnos y resolver dudas que me surgen en el día a día.

GATO II: trabajamos las emociones, me acompaña a hacer algún recado, y así no me siento tan sola. Me ayuda en el tema de autoestima, trabajándola. Es un hombro en el que apoyarme si estoy mal y un punto fuerte en el que confío para contar mis cosas y desahogarme.

KOALA: ejercicios con las piernas, caminar, hablar del problema que estoy teniendo.

 

¿Lo recomendarías a otras personas con problemas emocionales?

TIGRE: Sí, porque te ayuda a relajarte, a no pensar en nada, a tener momentos entretenidos. También ayuda a gestionar lo que pasa dentro de la persona.

PUMA: por supuesto, es de mucha ayuda tanto mental como psicológica y son compasivas con la gente que tiene problemas.

CONEJO: Si, porque viene muy bien desahogarse emocionalmente con alguien para poder seguir adelante.

CABRA: Pues si, por el buen trato y sobre todo por el respeto de todo lo relacionado con nuestros problemas de salud mental.

OVEJITA: si, para que le ayuden, como a mí.

LINCE: Si que se lo recomendaría a otras personas porque para mí es algo muy bueno y me ayuda a tener mejor calidad de vida.

BURRITO: Por supuesto que lo recomendaría a otras personas, a todas.

GATO II: Si, porque a mí, me ha venido bien, me ha ayudado mucho.

PANDA: Si, porque es muy positivo

Continuará…

“Cada persona somos diferente y ahí está la magia”

Mayo de 2017. Una formación sobre asistente personal me ofrecía la oportunidad de conocer la Asociación Salud Mental Aranda.

2021. Después de 4 años compaginando mi trabajo con el estudio de la carrera de psicología me asalta una duda. ¿Y ahora? ¿Dónde te ves realizando las prácticas? ¿Hacia dónde viramos el barco y en qué eje dentro de la psicología quieres desarrollarte como profesional?

Poco tarde en pensar en que Salud Mental Aranda era el sitio, en el mismo sitio en el que había estado años atrás realizando esa primera formación.

Tan fácil como hablar con Alba Ortiz, la psicóloga del centro, una pequeña reunión y toda la intención en ayudarme en esta parte de mi formación.

Al poco tiempo comencé y pese a que los primeros días siempre es más difícil, hasta que conoces la entidad, compañeros y personas con las que se trabaja…a mí me lo pusieron bien fácil.

¡Sincronizamos la agenda, ajustamos tiempos y comenzamos una nueva experiencia!

Y pese a que parecía largo aquí estoy, escribiendo esto en mi última semana con la entidad. Han sido 7 meses en donde he aprendido mucho sobre la Salud Mental, pero sobre todo he aprendido a cambiar esos estigmas, prejuicios y creencias que muchos tenemos sobre lo que es la salud mental.

Dentro de la Asociación se me ha dado la oportunidad de crecer profesionalmente, he aprendido y he realizado diferentes acciones como por ejemplo llevar a cabo sesiones con nuevas personas que demandan un servicio psicológico; la observación de casos; el trabajo con familiares tanto en adultos como en el proyecto infanto juvenil…Todo ello con supervisión obviamente, pero todo ello también con mucha apertura. He podido llevar a cabo muchas acciones sola, organizar mi agenda, tener mis propios casos y sentirme desde muy pronto una compañera más. Gracias a ello, el aprendizaje no ha sido solo profesional. Personalmente me llevo unas competencias mucho más trabajadas. La mejora y el desarrollo eficiente de nuestra salud mental pasa por escucharnos, empatizar con el de al lado y sobretodo no juzgar nunca.

He podido aprender de todos y cada uno de los casos con los que he trabajado, ya sea a nivel grupal o individual, y es que la salud mental es un campo en donde cada persona es un mundo. Cada persona somos diferente y ahí está la magia. No hay rutina, eres versátil y flexible. Aprendes a adaptarte y cada situación es única.

Después de 7 meses me voy con una sensación extraña. Desconozco si Salud Mental Aranda se volverá a cruzar en mi camino como ya lo hizo años atrás, solo sé que no suena a un adiós.

Por último, quería aprovechar este espacio para darte las gracias a ti. Posiblemente seas uno de los trabajadores de la asociación, y con suerte hasta nos habremos cruzado un par de días por los despachos. Gracias por ponérmelo fácil.

Gracias a ti, posiblemente familiar que acude o conoce el centro, que apoya y de manera voluntaria ayuda a que la asociación y el reconocimiento de la salud mental cada vez esté más consolidado en Aranda y la Ribera.

Y sobre todo gracias a ti, tú que como usuario o participante trabajas diariamente para que tu salud mental prime por encima de todas las cosas. Gracias por tu valentía, por tu trabajo y por dejarnos ayudar.

Seguimos.

 

Fdo: Maria Martínez Arauzo

DÍAS SIN NOMBRE

 

La tibia luz rompe la oscuridad para dar paso al amanecer. El sol se  despereza tímidamente colándose por las persianas.  Trae la  promesa de un día nuevo, pero para Adela, todos los días son iguales; lunes, martes, miércoles…, o domingo. La única diferencia, si es que realmente la hay, es que cuando aparece alguno de esos nombres en el calendario, tiene que madrugar para ir al taller de aparado. Sentada ante la máquina de coser calzado, pasa la mayor parte de la jornada,  así lo ha hecho gran parte de su vida. El resto del día, independientemente de su nombre,  lo dedica a  tareas como lavar la ropa, fregar, cocinar, planchar…, y cuidar de los niños. Esto, también las ha realizado desde siempre, simplemente por ser mujer.

Adela abre los ojos al notar los primeros rayos de luz, que se filtran perezosos por la persiana. Aún no ha sonado el despertador. Hoy, es una de esas jornadas designadas para trabajar.

A su lado, en la cama, está Fermín, su marido. Perdió la necesidad de madrugar hace ya un año y medio, quizá dos…, ya no lleva la cuenta. Desde entonces,  se levanta cuando le viene en gana, y se ocupa en “otros menesteres”, ajenos a las necesidades familiares.

Lo mira con nostalgia. Recuerda que hace ya mucho tiempo era el forjador de sus anhelos, el que traía dulces besos, y tiernas caricias a su vida. Ahora, todas esas quimeras han desaparecido. Esos ósculos, antes tan deseados, se han vuelto amargos como la hiel. En ocasiones…, esas raras ocasiones, en que sus labios se aproximan, ella parece notar el sabor de la cicuta, y cree morirse.

Aquel amor de antaño, ha perdido toda la dulzura. Ha pasado demasiadas veces por el alambique, y está tan destilado, que sabe a agua sucia. Casi, nota el hedor a podredumbre.

Mira el abismo entre sus cuerpos. A la vista de cualquiera solo hay una escasa distancia, tal vez cincuenta centímetros. Pero en la mente de Adela, ese medio metro, se convierte en kilómetros de desazón. ¿Cuándo dejó de quererlo? ¿En qué momento dejó de desear sus caricias? ¿Cuándo comenzó a sentir que sus vidas estaban tan distantes? Cree que a él también le pasa lo mismo, pero lo exterioriza de otras formas, algunas no demasiado silenciosas…, y mucho más dolorosas. Ninguno habla sobre el tema, ni de ese…, ni de ninguno. No mencionan su zozobra, pero es una cosa que se siente, se palpa en el ambiente.

El desamor se ha instalado entre las paredes de su piso de tres dormitorios, cocina y dos baños, y ha tejido ya sus cortinas de grises y sucias telarañas, en las que los únicos enredados en sus letales hilos, son ellos.

Apaga el despertador antes de que suene. Con suerte no tendrá que sufrir las envestidas de Fermín si se despierta. No está con ánimos para sus “jueguecitos”.

En un fugaz suspiro, Adela recuerda cuánto deseaba esos cinco minutos antes de que sonase el despertador…,  pero de eso, ya hace demasiado tiempo. Esos minutos, en el que los roces se incendiaban de amor y de pasión; en el que los besos no eran fugaces, ni forzados; en el que deseaba que no sonase el maldito despertador.

Ahora tampoco desea que rechine la alarma, pero por otro motivo muy diferente. Aquellos recuerdos le parecen un sueño lejano; tal vez sean prestados, porque no los siente propios,  ya no le pertenecen esas evocaciones. Una imagen que ha quedado reducida a polvo con el paso de los días…, de los meses…, de los años…

Coge su ropa, los  zapatos…, y a hurtadillas, sin encender ninguna bombilla, y por supuesto, evitando hasta respirar para no hacer ruido. Sale como un hálito, de puntillas, iluminada únicamente por los haces de luz que caen perpendiculares desde la ventana, y que ella corta al pasar. ¡Ojalá fuese así de fácil cortar con todo! … pero no lo es… no es nada fácil….

En el pequeño cuarto de baño, comienza a vestirse. Debe darse prisa, no quiere llegar tarde, y mucho menos tener que sucumbir a la solicitud de Fermín de hacer el amor. Aunque más que amor, es sexo. En el que él, satisface sus necesidades fisiológicas, y ella consigue mantener a salvo su cuerpo por unas horas, tal vez, con suerte…, durante todo el día. Pero a ella le repugna, tanto si la somete, como si se obliga a sí misma a ser sumisa. Solo siente la necesidad imperiosa de huir, de escapar de todo. Pero no puede. Cree que es su obligación como mujer, pero sobre todo como madre. ¿Qué harían sus hijos sin su padre? ¿Cómo superarían vivir lejos de la figura paterna? ¡No podrían! Ella lo sabe… cree estar segura de que lo sabe…

La debilidad ha hecho mella en ella, tanto o más que las magulladuras que mantienen su cuerpo dolorido. Mira el rostro que se refleja en el espejo para pintarse los labios, y piensa: “Pobre mujer, ni  embadurnándose con el maquillaje, consigue disimular lo que lleva escrito en los ojos. … sus ojos….Dolor… Mucho dolor” Sin darse cuenta de que ese reflejo no es otro que el suyo…

Al salir, en silencio, cree que nadie se dará cuenta. Siente que ha conseguido disimular bien su situación, esquivará las preguntas, evitará la vergüenza… ¿hasta cuándo? Nota que no anda bien del todo. “Será por el golpe en la cadera. Aún es pronto para que esté bien. Las otras veces ha tardado un par de semanas en dejar de molestar”— piensa.., mientras recuerda con un escalofrío los golpes de anoche en su cara, en su cuerpo y en su alma…

 

Fdo. Natividad Poveda Vidal

Vacaciones en Salou

Os voy a narrar como si fuese un explorador mis aventurillas y las del grupito de la asociación de Salud Mental Aranda que hemos participado en el programa de vacaciones 2021 del IMSERSO que organizan desde nuestra Confederación Salud Mental España y nuestra Federación Salud Mental Castilla y León, que éste año hemos viajado a Salou y que he anotado en mi cuaderno de bitácora.

El grupito lo hemos formado 15 participantes y 3 monitores.

El viaje de ida desde Aranda a mí se me hizo corto, íbamos muy anchos en el autobús pues era de 55 plazas.

Miércoles 15

Después de llegar ya fuimos algunos a bañarnos a la piscina y otros fueron a dar una vuelta por Salou

Jueves 16

Fuimos a Cambrils y antes de eso visitamos Park Samá donde disfrutamos sobretodo dando de comer granos de maíz con la mano extendida a los ciervos que allí había separados por una malla metálica  de grandes agujeros.

En Cambrils tomamos un refresco.

Por la tarde fuimos a bañarnos a la playa de  Salou, la arena de la playa es fina, disfrutamos mucho, el agua de la playa de la costa dorada, es bastante salada por estar bañada por el mar mediterráneo y estaba bastante caliente.

Viernes 17

Todos a Port Aventura y todo el día. Como disfrute, no había estado nunca y creo que no voy a volverlo a hacer, pues son 66 años los que tengo, felizmente vividos. En las 9 atracciones en que me monté, entre ellas el Shambala que íbamos por los aires a más de 200 km por hora, el Dragón Khan en el que a gran velocidad íbamos por los aires boca abajo, la montaña rusa montada en estructura de madera y la caída libre, cerraba los ojos y me quita las gafas por si acaso volaban. También nos montamos en 3 atracciones que había que pasar por agua y nos mojamos, pero como hacia tan buena temperatura y ya nos habían dicho los monitores que llevásemos ropa apropiada para ello se nos secó enseguida.

Comimos un picnic sentados a la sombra, allí mismo en el recinto y a las 3 de la tarde fuimos a ver un espectáculo del oeste muy bien representado y hubo mucha gente en las gradas que estaban en forma de anfiteatro. Cada zona del recinto estaba muy bien decorado temáticamente como China, el Oeste, la Polinesia.

No teníamos que esperar para entrar en las atracciones, pues en esas fechas no había mucha gente ya que los niños estaban en los colegios y las familias muchas de ellas habían terminado sus vacaciones, pues según me dijo uno de los que venía con nosotros que había estado alguna vez y que le había tocado esperar hasta 3 horas en la cola de las atracciones.

Port Aventura está celebrando su 25 aniversario.

De regreso al Hotel Oasis Park de 4 estrellas, algunos fuimos a bañarnos a la piscina del hotel.

Que bien dormimos esa noche pues todos vinimos cansados.

Sábado 18

Visita a Reus y el Gaudí Center, pues Gaudí nació aquí, antes de coger el autobús de regreso a Salou tomamos algo en una terraza y visitamos la iglesia de San Pedro apóstol que es uno de los patronos de Reus junto con la virgen de la misericordia que se celebraba el siguiente fin de semana.

Por la tarde fuimos a la playa, algunos jugaron allí al juego de las palas con una pelota.

Después de la cena nos fuimos a dar un voltio y algunos que estuvieron en el karaoke del hotel oyeron cantar a uno de nuestros compañeros la estudiantina con su buenísima voz.

Domingo 19

Fuimos a la ciudad de Tarragona y vimos el anfiteatro en el que Javi con el móvil con el código QR nos puso las explicaciones de cada rincón, y el circo romano. Que bien se portaron con nosotros los trabajadores de turismo de allí, hasta a la torre del circo subieron en ascensor una compañera que iba en silla de ruedas y los que iban con ella, hasta lo más alto de ella, desde allí divisamos unas bellas panorámicas de los tejados de las casas de Tarragona en donde destacaba su catedral. En la parte alta e interior de la torre había una maqueta de Tarragona en el siglo XV.

A la vuelta de Tarragona uno del grupo nos vino contando chistes y unos colmos en el autobús en el que hacía participar a los 14 que íbamos en él y por la tarde a disfrutar de la playa.

Después de cenar la gran mayoría fue a dar una vuelta nocturna por Salou.

Lunes 20

Por la mañana estuvimos por una calle próxima al hotel que tiene muchas tiendas comprando cosas para cada uno o para llevar de regalo a nuestros seres queridos y por la tarde nos prepararon una sorpresa Javi, Celia y Alicia y fue dar una vuelta por Salou en el tren turístico de la ciudad en la que aprovechamos para además de ver sus calles hablar con los que llevábamos al lado, ya que duró casi dos horas y nos dejó al terminar el recorrido enfrente del hotel Jaume I.

Después de cenar unos nos retiramos a nuestra habitación otros estuvieron en el espectáculo que daba el hotel y otros a los recreativos que había cerca del hotel donde a la vez que jugaban se echaron unas risas.

Martes 21

Este día cuando íbamos a ir a la playa estaba lloviendo bastante y por eso nos quedamos en el hotel, unos jugando un torneo de pin pon, otros con juegos recreativos y después cuando escampó unos fueron de paseo y dos a la piscina.

Por la tarde, Javi, Celia y Alicia nos tenían preparada una gran sorpresa, ir en dos grupos al spa del hotel durante una hora cada uno.

Mi experiencia del spa y el sentir general es que nos ha relajado totalmente y distendido  los músculos de todo el cuerpo.

Y antes de ir a cenar tuvimos una pequeña fiesta de despedida, donde destacamos lo bien que lo hemos pasado todos y nos han entregado a cada uno una cartulina con la foto de todos y un llavero de Salou.

Miércoles 22

Viaje de regreso. A las 7 de la mañana paso a llamarnos Celia y Javi a cada habitación para levantarnos.

Por otra parte quiero reseñar que las comidas de bufé del hotel han sido incluso mejor que en otras vacaciones y con atenciones del que nos recibía en el comedor que era una persona muy positiva.

 

He preguntado a todos los del grupo que tal estaban en las vacaciones y todos me han dicho que muy bien.

El tiempo ha sido ideal 20 grados de mínima y unos 28 de máxima todos los días.

Hemos hecho muchísimas fotos.

Estamos muy agradecidos los 15 participantes a Javi, Celia y Alicia y les ponemos una nota de 10 cum laude por lo bien que lo han hecho desviviéndose por todos.

Ya estoy deseoso de saber cuál será nuestro próximo destino.

 

 

Fdo. Alberto Blanco Platel

 

NUESTRA APUESTA, SEGUIR ACERCANDO LOS SERVICIOS A LA COMARCA

Desde Salud Mental Aranda, y gracias a la colaboración de financiadores como Fundación Gutiérrez Manrique, seguimos impulsando la atención especializada en salud mental en nuestra Comarca.

Esta colaboración, que ya se mantiene desde hace tres años, y confiamos en que se lleve a cabo por muchos más, nos ha permitido acercar nuestro Servicio de Atención Integral a las personas con problemas de salud mental de los pueblos de la Comarca, ofreciendo una atención individualizada, con el objetivo principal de fomentar la inclusión comunitaria y mejorar su autonomía personal, para  que pueda mantenerse en su domicilio y en su localidad con la mejor calidad de vida posible. Para ello, hemos continuado dotando de servicios y recursos a la zona rural, evitando así los difícil o a veces imposibles desplazamientos desde nuestros pueblos a Aranda de Duero.

Paralelamente, otro objetivo prioritario de estas intervenciones en la comunidad y el entorno de la persona es ofrecer una imagen  positiva de la salud mental, desterrando así el estigma o desconocimiento aún existente, realizando así sensibilización entre los propios vecinos,  tejiendo una red de apoyos informales que contribuye a la recuperación e inclusión comunitaria de las personas con problemas de salud mental

Gracias a la aportación de la Fundación Gutiérrez Manrique para nuestro Proyecto “Atención Integral en Salud Mental” se han prestado apoyos a 31 personas con problemas de salud mental y a 16 familiares o personas de su entorno de convivencia entre los meses de Octubre de 2020 y Mayo de 2021.

Desde Salud Mental Aranda, seguimos apostando por dotar a nuestra Comarca de nuevos recursos especializados en salud mental para poder llegar a todos los pueblos y a todas las personas que lo necesiten, con el convencimiento de que vivimos en una zona muy rica de la “España Vaciada”, que no “vacía”, y en nuestra mano está llenarla de servicios, recursos, ilusión y empoderamiento.

Gracias a todos nuestros financiadores, especialmente a la Fundación Gutiérrez Manrique, por continuar aportando su granito de arena a nuestros proyectos, y mantener su apuesta en nuestra forma de hacer las cosas. ¡Gracias!

 

Fdo. Cristina Pérez González

EL ARBOL DE LA PSICOLOGÍA

Todo empieza por echar raíces. Tierra, agua y semilla. Tres elementos básicos para que un ser vivo crezca y forme vida.

¿Cuáles son tus raíces? Yo lo equiparo a nuestros principios, valores y creencias.

¿Qué pasa cuando todo esto empieza a germinar? Se forma nuestra identidad, quienes somos y en quien nos vamos convirtiendo.

El apoyo psicológico se adentra en este camino, como si de un compañero de viaje se tratara. Lo llevo en la mochila, de la mano, con distancia pero presente, o mismamente en mi interior más profundo.

Busco echar raíces fuertes, que me sostengan ante los días soleados y nublados, y por ello quiero conocerme, cuidarme y defenderme aprendiendo cada día más de mí. Es mi proceso, solo mío, porque aunque interaccione con los demás, y esté rodeada por ellos, el cambio lo hago desde dentro hacia afuera.

Mi árbol crece despacio, a mi ritmo, al de mis circunstancias de vida, y al que necesito. Hablo de eso, de mis necesidades, pues estoy muy acostumbrada a pensar en las de los demás sin darme cuenta de las mías. Para ello me pregunto, ¿qué quiero?, ¿cómo me encuentro?, ¿hacia dónde quiero ir?, ¿qué necesito para cuidarme y poder cuidar? No es sencilla la tarea de darme respuestas, y por ello pido ayuda, me abro y expreso.

Antes confundía la apertura con miedo, vergüenza, debilidad, vulnerabilidad. Pero con el paso del tiempo, me doy cuenta de que mi compañero de viaje, ese apoyo psicológico, solo me produce bienestar, alivio y seguridad conmigo misma.

Quiero ese apoyo conmigo porque lo elijo, pero no lo necesito. Esto se equipararía a la sabía que corre por mi árbol, desde las raíces hasta las hojas. El motor por el que me muevo saludablemente.

 

 

Durante el proceso de terapia, he tenido épocas de sequía, de enfermedad, y de brotes que lloran. No entendía por qué, y me cuestionaba; con ello aparecían en mí emociones desagradables, como la frustración y la rabia. Pero poco a poco entendí que todo sucedía con motivo, y que ese motivo era seguir creciendo pero aún más fuerte y con más herramientas. Ya no necesitaba dos regaderas con agua, sino que con media podía economizar mis recursos y salir adelante. Estaba haciéndome grande.

Esto me asustó tanto, que me encogí de nuevo.

… ¿Cómo puedo estar así de bien? …

… ¿Algo malo tiene que surgir? …

Salió mi entorno al rescate, porque el resto de árboles que forman mi bosque (amigos, familia, compañeros, vecinos, la asociación y el apoyo psicológico) me dieron esa dosis de vitamina que necesitaba.

El miedo solo me estaba mandando un mensaje: “eres tan importante para ti, que te asustas de lo que vas descubriendo, del crecimiento interior, y de lo que puedes llegar a ser si te lo propones”.

Pero a su vez, pensé: “que precioso es esto”.

 

Fdo. Alba Ortiz Juez

 

 

 

¿TE APETECE PASAR?

LAS VIVIENDAS DE SALUD MENTAL ARANDA

 

Desde Salud Mental Aranda queremos enseñaros las viviendas que actualmente tenemos en la asociación, contaros la experiencia de las personas que viven en ellas y como puede ser un día a día cotidiano en este recurso. Hay personas que llevan meses y otras que ya acumulan la experiencia de cinco o incluso más años viviendo en este servicio.

En la actualidad existen 3 viviendas: AMAPOLA, ESPLIEGO y MENTA donde residen un total de 4 mujeres y 7 hombres con edades comprendidas entre los 34 y 65 años.

Para acercarnos un poco más a ellas, os dejamos los siguientes relatos, para que sean las personas que viven en este recurso quienes os lo puedan contar.

A lo largo de éste mes de mayo, cada semana lanzaremos un artículo con las 4 preguntas que les hemos hecho a todos los participantes.

La pregunta de ésta semana es:

  1. Cómo te ha cambiado la vida desde que vives en una vivienda supervisada.

Anónimo 1: Antes vivía en un pueblo de Burgos con mi marido, ya fallecido. Por las mañanas me marchaba al centro de día de un pueblo cercano. Ahora que estoy viviendo en una vivienda supervisada me encuentro muy bien, mi  rutina normalmente es: por las mañanas ir a la asociación y por las tardes lo dedico a mi ocio como puede ser ver la TV, hacer punto o jugar a las cartas con mis compañeras.

Define su vida en la vivienda como “fácil y bonito”.

Anónimo 2: Antes vivía con mi familia, si bien la convivencia era buena de manera intermitente. Desde que estoy en la vivienda estoy bien y me comprometo acudiendo a mis talleres en la asociación por las mañanas. Me gusta ir de paseo y estar por la tarde pintando, viendo la televisión y jugar a las cartas con mi compañera.

Defino mi vida en la vivienda como “distinto y difícil”.

Anónimo 3: Viví en un pueblo de la provincia de Burgos hasta que empecé en la vivienda hace cinco años. Soy la más veterana y he vivido muchas aventuras. Cuando comencé en la vivienda los monitores me hacían sentir muy protegida.

Destaca que en la vivienda se ríen mucho.

Anónimo 4: Antes vivía en un pueblo pequeño que no tenía recursos, ahora tengo más apoyos y recursos, me siento mejor y el cambio ha sido para bien.

Anónimo 5: Vine de Palencia por la recomendación de mi psicólogo que me habló de las viviendas supervisadas “llevo ya 5 años aquí” estoy muy agusto y además soy de los pocos que he pasado por todas las viviendas que tiene la asociación de Aranda.

Anónimo 6: En un principio no quería entrar a los pisos y una vez que lo probé me sorprendió para bien, no imaginaba que sería así. Hago muchas cosas y muchas más que cuando vivía en mi pueblo.

Anónimo 7: Solo puedo decir que me siento agusto en el piso con mis compañeros y valoro mucho el trato que tenemos entre todas ¡El buen ambiente!

Anónimo 8: Sí que ha cambiado. Es diferente. Hace años estaba acostumbrado a la vida de dulzura, a la buena vida, que en el fondo no era la más adecuada y desde que estoy en espliego estoy más organizado.

Anónimo 9: mi vida ha cambiado a mejor, sobre todo en la soledad que sentía antes y ahora no. Me siento acompañado en todo momento por mis compañeros de piso y el profesional de referencia.

Anónimo 10: Es mi segunda casa. Si yo pudiera elegir me gustaría estar en el pueblo pero no me queda más remedio. Me siento agusto aquí, comprendido por mis compañeros y monitores. Tengo que decir que mi vida ha cambiado para bien.

Anónimo 11: En la vivienda me siento bien. Siento que mi vida ha cambiado para bien. Antes en el pueblo estaba más desorganizado y más solo. Ahora con el apoyo diario me siento mejor.

 

PD: no te pierdas el próximo jueves 13 de mayo la siguiente pregunta.

LA PAREJA DE DOS

Dos participantes con experiencia propia de nuestra Asociación Salud Mental Aranda, desde abril de 2020, mantenemos una comunicación telefónica diaria.

Uno tiene el teléfono móvil y un portátil y tablet y el otro teléfono fijo.

En estos 11 meses a través del teléfono y del ordenador, hemos escuchado: canciones profanas y religiosas todas preciosas y normalmente con mensaje y de nuestra época, audiovideos sobre la autoestima, de psicología positiva, de salud física y de los beneficios del ejercicio físico y de la naturaleza, otros vídeos han sido de nuestra Asociación cuando han hablado en los medios de comunicación de radio o televisión, o de la Federación de Salud Mental Castilla y León, de deportes, o de los grabados con motivo del 20 aniversario de nuestra Asociación, también de cómo sentirse bien, de cómo superar la ansiedad, o de la amistad, hemos hablado también de nuestras familias, etc.

Uno de los dos a veces leía e-mails muy constructivos que había imprimido que le habían enviado los profesionales de la Asociación o leía escritos de los muchos apuntes que siempre toma cuando asiste a las clases o habla con los profesionales.

Esto nos ha venido muy bien especialmente cuando hemos estado confinados los primeros meses de la pandemia y actualmente, también repasamos lo que hemos hecho ese día que hablamos o preveemos los quehaceres de los próximos días.

Hablamos mucho de todo lo referente a nuestra Asociación y así a veces hemos hecho sugerencias a algún profesional para que lo tuviesen en cuenta que las han llevado a cabo.

Procuramos no criticar a nadie y así ver las posibles mejoras en la relación que tenemos con esas personas de las cuales hablamos

¿Qué conseguimos en esta comunicación?:

Apoyarnos mutuamente, estar de alguna forma acompañados, conocernos a fondo con sinceridad, crear lazos de amistad, prever en lo posible el futuro, cuidarnos, superar la ansiedad, valorarnos y valorar a los que conocemos, aprender el uno del otro. Es como una terapia.

Ninguno de los dos sentimos adicción a la llamada y a hablar, ni lo sentimos como una obligación. Siempre queremos que el otro se sienta mejor, de eso depende la duración de la llamada. No tenemos un tiempo fijo para comunicarnos.

El gasto que tenemos es mínimo, pues es una llamada que está bajo una tarifa de las que ofrecen actualmente estos servicios.

Es una experiencia de enriquecimiento mutuo. Nos ha servido para superarnos y también prolongar el espíritu de la Asociación que en ella compartimos en las clases presenciales y vemos los frutos de eso de una forma concretizada.

Te agradecemos que hayas leído y compartido nuestra experiencia. 

 

Fdo. Alberto Blanco Platel y Carmelo Esteban Esteban

 

REFLEXIONES DESDE LAS VENTANAS DE MENTA….

Durante este confinamiento de ya casi 80 días, me ha dado tiempo a reflexionar sobre la vida. Me gustaría compartir con vosotros aquellas cosas que más echo de menos y que he comenzado a valorar por no poderlas realizar: el poder caminar por la calle libremente, sin horarios, sin restricciones ni medidas, tomarme un café tranquilamente en una terraza, dar un beso o recibir un abrazo pero sobre todo, valorar a las personas que tengo a mi lado: como mis amigos, compañeros y familiares.

Reconozco que he aprendido a trabajar un poquito más la paciencia y dejar que las cosas vayan llegando y pasando a su ritmo.

Durante este confinamiento echo mucho de menos mi rutina diaria y valoro las actividades que desde Salud mental Aranda se imparten. Estoy agradecida de vivir en una vivienda supervisada donde tengo todo lo que necesito.

 

 

Durante este confinamiento también he reflexionado y valorado las pequeñas cosas del día a día, como por ejemplo tener una rutina en la asociación.

Como mi compañera, yo también me siento muy afortunado de vivir en una vivienda supervisada: estáis siendo mi segunda familia.

Estar confinados ha hecho que gane confianza en mí mismo y también con mis compañeros. Soy consciente de que poco a poco me he ido soltando. El confinamiento me ha servido para aprender a adaptarme y vivir la vida de otra manera.

 

Así empiezan las emocionantes reflexiones  sobre el confinamiento de Gema y Valentín, ellos han querido hacerlas visibles  y os invitan a que comentéis las vuestras.

Compartir pensamientos y experiencias nos enriquece.

 

Gema y Valentín.